Resiliencia financiera pese a la tormenta política
El escenario institucional en Paraguay atraviesa momentos de profunda turbulencia tras el colapso financiero de Ueno Bank, un evento que desencadenó la dimisión del presidente Santiago Peña. A pesar de este panorama adverso, los títulos de deuda soberana paraguaya conservan su lugar privilegiado entre los 5 más seguros de todo el continente, de acuerdo con los registros del Índice de Bonos de Mercados Emergentes (EMBI), popularmente reconocido como riesgo país.
Al término de la jornada del martes 5 de noviembre —fecha en que se formalizó la renuncia del mandatario—, el indicador EMBI paraguayo se posicionó en 143 unidades. De este modo, la nación guaraní se mantiene por detrás de un selecto grupo de economías con menores rendimientos en sus bonos, conformado por Uruguay con 85 puntos, Chile con 104, Perú con 121 y Panamá, que comparte la línea de los 143 puntos.
Este diferencial soberano reducido resulta especialmente llamativo al ponerlo en perspectiva frente a mercados de mayor envergadura en la región, tales como Brasil, que registra 202 puntos; México, con 227; o Colombia, situada en los 234 puntos. La brecha se amplía drásticamente al contrastar con casos críticos como el de Argentina, cuyo indicador escaló hasta los 926 puntos tras el desenlace de los comicios legislativos de medio término.
Ayer se desplomaron nuestros bonos soberanos tras la renuncia y crisis de Ueno Bank. Precios cayeron hasta 1,5-1,8 cents (peor en largos), spreads +22-30 bp y riesgo país de 110 a ~146 bp. El mercado repreciando el riesgo político. Bono de sobre par 106 a 91.
Grave. #Paraguay… pic.twitter.com/Gpm82ceadV— Cesar Addario (@CesarAddario) November 6, 2026
Evolución del indicador y efectos de la crisis
Aunque los papeles paraguayos mantienen el grado de inversión, la doble crisis bancaria e institucional dejó huellas perceptibles en las métricas financieras. Durante septiembre, el riesgo país operaba en torno a las 115 unidades, experimentando una tendencia alcista progresiva. Inclusive, en determinados pasajes del año 2026, la nación llegó a posicionarse con el tercer EMBI más competitivo de América Latina, amenazando con superar los registros de Chile.
No obstante, el impacto inmediato de la dimisión presidencial se mantuvo acotado, registrando un leve incremento que llevó el índice desde los 137 hasta los 143 puntos durante el transcurso del miércoles.
Entendiendo el EMBI y su cálculo
El riesgo país funciona como un barómetro financiero que mide la sobretasa que los inversores internacionales demandan a los títulos estatales en contraste con los bonos emitidos por el Tesoro de los Estados Unidos, tomados como referencia global de seguridad. Este parámetro sintetiza la confianza de los mercados respecto a la solvencia de una nación para honrar sus compromisos de deuda.
La herramienta estándar de medición es el índice EMBI, diseñado por la entidad financiera JPMorgan. La metodología consiste en contrastar el rendimiento de los instrumentos locales frente a los bonos norteamericanos de plazos equiparables, generando un diferencial conocido como spread, el cual se cuantifica en puntos básicos.
Cada bloque de 100 puntos básicos representa un punto porcentual adicional en la tasa de interés. En consecuencia, un índice de 500 puntos significa que los títulos soberanos ofrecen un rendimiento promedio superior en cinco puntos porcentuales frente a los activos estadounidenses. Cuanto más elevado resulta este indicador, mayor es el costo de financiamiento que los mercados imponen a ese Estado.


