El impacto climático del fenómeno en territorio mexicano
Investigadores de la Universidad Nacional Autónoma de México han emitido una advertencia respecto a las condiciones atmosféricas que se prevén para el territorio nacional durante los próximos meses. De acuerdo con los análisis del Instituto de Ciencias de la Atmósfera y Cambio Climático, la consolidación del ciclo climático podría derivar en escenarios complejos marcados por la escasez de precipitaciones, temperaturas elevadas y contingencias ambientales en diversas zonas urbanas del país.
Las proyecciones científicas señalan que este patrón climático, actualmente en fase de desarrollo, podría adquirir una intensidad muy fuerte o incluso histórica hacia finales de este año, repercutiendo de manera directa en el clima de la temporada primaveral. Mientras que en algunas regiones del noreste se anticipan mayores volúmenes de agua pluvial durante el primer trimestre, el panorama cambia drásticamente para el centro, sur y sureste del territorio mexicano.
Variaciones meteorológicas y vulnerabilidad urbana
El desarrollo de este ciclo alterará el comportamiento habitual de la atmósfera en diferentes periodos. Los expertos señalaron que desde los últimos meses del año previo se registrará un incremento térmico impulsado por el calor acumulado en el océano Pacífico, lo que a su vez influirá en la formación de sistemas ciclónicos en las costas y en una temporada invernal caracterizada por frentes fríos más severos y prolongados.
El clima ya cambió, y lo que viene podría ser histórico. Expertos de la UNAM explican el fenómeno de magnitud súper, El Niño. 🌪️👇https://t.co/JHGqPnEDkZ pic.twitter.com/awpQtQpvIf
— VinculaciónUNAM (@VinculacionUNAM) May 2, 2026
Conforme avance el calendario hacia la primavera, el escenario estará dominado por el riesgo de incendios forestales entre febrero y junio, así como por un repunte en los días con concentraciones contaminantes elevadas que afectarán la salud de los habitantes. Ante este panorama, la comunidad científica subraya la urgencia de aplicar estrategias de adaptación, especialmente si se considera que el 80 por ciento de la población del país vive en zonas urbanas donde el pavimento y las planchas de concreto agravan el impacto térmico.
Estrategias de mitigación y seguridad alimentaria
Para contrarrestar las repercusiones de las futuras ondas de calor, los investigadores sugieren implementar modificaciones en la infraestructura de las ciudades, tales como retirar superficies de cemento innecesarias y aplicar recubrimientos claros en las azoteas. Asimismo, las autoridades de los distintos órdenes de gobierno deberán habilitar refugios equipados con hidratación y asistencia médica para proteger a los sectores más vulnerables de la población.
De acuerdo con la Organización Meteorológica Mundial, la probabilidad de que el fenómeno El Niño persista hasta febrero de 2027 es de casi el 100 %. Aún hay cierta incertidumbre sobre el momento exacto en el que se producirá su apogeo y cuál será su intensidad máxima. Información… pic.twitter.com/49yFslEX5a
— UNAM (@UNAM_MX) September 16, 2026
El fenómeno también plantea retos significativos para la producción agrícola y la estabilidad en el suministro de víveres. La falta de agua o su presencia desmedida pone en riesgo las cosechas, afectando directamente la economía rural y la subsistencia de comunidades dedicadas al campo en entidades como Guerrero y Oaxaca.
“La pregunta no es solamente cuánto va a llover, sino quién tiene las herramientas para enfrentar lo que ocurra cuando la lluvia no llegue o lo haga de manera extrema”, alertó Carolina Ureta Sánchez, especialista del ICAyCC. Por esta razón, la institución académica insiste en la creación de sistemas de alerta temprana y en la difusión oportuna de datos técnicos para que los agricultores puedan planificar sus cultivos de manera adecuada frente a la variabilidad climática.



