
Claudia Sheinbaum aclaró este lunes que su rechazo al intento de Rubén Rocha Moya de regresar a la gubernatura de Sinaloa es una postura política y no implica presumir que el mandatario esté involucrado con el crimen organizado.
«Es un posicionamiento político, no judicial», afirmó la presidenta durante su conferencia matutina, al ser cuestionada sobre su postura frente a las decisiones que el gobernador con licencia tomó este fin de semana.
Sheinbaum consideró que el regreso del mandatario fue «imprudente» y sostuvo que no le parecía pertinente que retomara el cargo mientras continúan las investigaciones de la Fiscalía.
La presidenta subrayó que corresponde a la Fiscalía determinar si existe alguna responsabilidad de Rocha Moya o de cualquier otra persona investigada. «Hay carpetas de investigación y ellos (la Fiscalía) tendrán que decir si hay responsabilidad o no de alguna persona en ese sentido», señaló.
Sheinbaum recordó que existen investigaciones relacionadas con 10 funcionarios de Sinaloa mencionadas por el Estado de Justicia de Estados Unidos, presuntamente vinculados al crímeno organizado.
Claudia se deslinda de la nueva licencia de Rocha: «No he hablado con él»
Como explicó previamente, Sheinbaum dijo que no habló con Rocha Moya antes de que anunciara su regreso y que se enteró de su decisión a través de una publicación del gobernador con licencia en redes sociales.
Rocha Moya volvió a solicitar una licencia indefinida después de su breve regreso al cargo, que había defendido bajo el argumento de que la Fiscalía no había encontrado pruebas en su contra.
Ante este escenario, el Congreso de Sinaloa deberá definir el relevo temporal en la gubernatura. Sheinbaum consideró que quien asuma el cargo debe contar con capacidad, honestidad y profesionalismo para conducir el estado.


