La presidenta Claudia Sheinbaum adelantó que el próximo mandatario interino de Sinaloa permanecerá al frente de la administración estatal hasta la conclusión del periodo gubernamental vigente, lo que descarta el retorno definitivo del ex titular al poder local de cara a los comicios programados para junio de 2027.
Durante su conferencia matutina de este lunes, la titular del Ejecutivo federal puntualizó que el funcionario solicitó una licencia definitiva y aclaró que no se trata de una renuncia formal al puesto. Dicha solicitud se formalizó luego de que el exgobernador anunciara su separación temporal del cargo por un lapso superior a los 30 días con carácter indefinido.
Exigen perfil idóneo en el Congreso local
Ante este panorama, la mandataria federal lanzó un exhorto directo al Congreso de Sinaloa para garantizar que la persona designada como sustituta cumpla con estrictos estándares de capacidad, honestidad, profesionalismo y entrega al pueblo.
Sin embargo, los trabajos legislativos locales sufrieron modificaciones imprevistas, ya que el Congreso sinaloense pospuso la sesión extraordinaria programada para este lunes, instancia en la cual se tenía prevista la elección del nuevo responsable del Ejecutivo estatal, por lo que el debate legislativo quedó aplazado hasta nuevo aviso.
Antecedentes de la crisis política en Sinaloa
La controversia política actual encuentra sus raíces a principios de mayo, cuando el exgobernador solicitó su primer permiso temporal para presentarse ante la Fiscalía General de la República (FGR). Esta decisión se originó tras los señalamientos emitidos por Estados Unidos, que acusó a Rocha Moya y a otros personajes de mantener presuntos nexos con el narcotráfico, imputaciones que el político ha negado rotundamente al calificarlas como falsas.
Tras un breve retorno a sus funciones anunciado el viernes previo, el funcionario dio marcha atrás en menos de 34 horas, presionado por las múltiples críticas emitidas por la propia administración federal y por figuras destacadas de Morena, optando por apartarse nuevamente de sus responsabilidades.
En este contexto, la jefa del Estado mexicano reiteró el posicionamiento que difundió durante el clímax de la disputa institucional, donde enfatizó que ningún interés personal puede estar jamás por encima de los intereses del pueblo y de la nación.
“Para todas y todos los mexicanos que aspiran a un puesto de elección popular, pero particularmente aquellos que venimos del movimiento de transformación, debe haber ante todo honestidad, honradez y, lo más importante, entrega al pueblo y a la patria”, sostuvo.
Desacuerdo total desde el Ejecutivo federal
Sheinbaum reconoció públicamente que desconocía las intenciones del exmandatario de reasumir el control de la gubernatura y admitió que su regreso no contó con el respaldo ni la simpatía del gobierno federal.
“Me enteré por la publicación del propio gobernador. No tuve ningún conocimiento previo de que él quisiera regresar a ejercer sus funciones en el estado de Sinaloa. La verdad no me parecía pertinente, por decirlo menos. No es un asunto personal”, declaró ante los medios de comunicación.
Asimismo, la funcionaria rechazó la existencia de canales de diálogo con el político durante el desarrollo de la crisis institucional y subrayó que la administración central se mantuvo al margen tanto de su reincorporación como de su posterior dimisión temporal.
“No he hablado con él, no pienso hablar con él y no sé qué lo llevó a tomar la decisión de regresar a ser gobernador y tampoco de pedir licencia nuevamente”, concluyó la presidenta de la República.


