La persistencia de Félix Salgado y la tensión en Guerrero
El panorama político en el estado de Guerrero se mantiene en una zona de alta turbulencia debido a los movimientos del senador Félix Salgado Macedonio. A pesar de que la dirigencia nacional de Morena le ha cerrado las puertas a sus aspiraciones de contender por la gubernatura debido a impedimentos estatutarios vinculados a su parentesco con la actual mandataria, Evelyn Salgado, el legislador continúa con su activismo territorial y mantiene encendida la disputa interna de cara a los comicios de 2027.
Fuentes cercanas al oficialismo confirmaron que el político conocido como el Toro no ha renunciado a su objetivo principal. Ante la falta de un espacio oficial bajo las siglas del partido guinda, el senador analiza seriamente la posibilidad de registrarse como candidato independiente, una jugada sumamente arriesgada que ya genera preocupación y malestar en los círculos más altos de la autodenominada Cuarta Transformación.
El proceso interno de Morena y los retrasos en el estado
Mientras la cúpula partidaria avanza en la definición de candidaturas en distintas entidades del país, los territorios con mayores roces internos continúan congelados. En esta lista de espera se encuentra Guerrero, donde la pugna por el control político involucra a figuras como Esthela Damián, Beatriz Mojica y el propio grupo de Salgado Macedonio, lo que obligaría a dejar el caso guerrerense entre los últimos de la lista en resolverse.
El malestar dentro del movimiento oficialista radica en que, a pesar de los límites impuestos por la dirigencia, el senador mantiene giras frecuentes y busca apropiarse del control político en plazas clave como Chilpancingo, Acapulco e Iguala. Para el Palacio Nacional, este despliegue con miras a formar una estructura paralela busca privilegiar la hegemonía familiar por encima de la unidad del proyecto político encabezado por la presidenta Claudia Sheinbaum.
Advertencias desde el poder federal y el futuro político
Las maniobras del legislador ocurren en un momento delicado para la disciplina interna de la coalición gobernante. Recientemente, la administración federal ha endurecido su postura frente a las ambiciones individuales que fracturan la cohesión del movimiento. En este sentido, cabe recordar la contundente postura expresada por la mandataria federal al referirse a conductas que priorizan proyectos personales:
"Ningún interés personal puede estar jamás por encima de los intereses del pueblo y de la Nación. Y mucho menos cuando aquello que se pretende no es el bienestar de su gente, sino la ambición desnuda del poder por el poder"
— Claudia Sheinbaum
Desde la perspectiva de diversos actores federales, la postura intransigente del senador resulta cuestionable si se toma en cuenta que su actual escaño en el Senado de la República le otorga proyección hasta 2030, e incluso se le ha señalado como un contendiente viable para el proceso electoral de 2033. No obstante, ninguna de estas alternativas parece disuadir al político guerrerense, cuyas acciones siguen tensando el escenario rumbo al 2027 con consecuencias imprevisibles para la estabilidad de la región.


