Acusaciones directas contra Grecia Quiroz por retener dispositivos móviles
La tensión política y legal en torno al homicidio del exalcalde de Uruapan escaló luego de que Juan Manzo lanzara severos cuestionamientos hacia Grecia Quiroz. De acuerdo con el hermano de la víctima, los equipos telefónicos que pertenecían a Carlos Manzo contienen registros indispensables y pruebas fehacientes sobre las intimidaciones que recibía por parte de células delictivas antes del atentado.
Durante una entrevista concedida al periodista Juan Pablo Pérez Díaz, el familiar del exfuncionario expresó su desconcierto ante la negativa de entregar los aparatos a las autoridades correspondientes. “Él me mostró, tres semanas antes del atentado, una serie de bandas delictivas que querían atentar contra su vida y eso me lo enseñó a partir de sus celulares. Seguramente tenía amenazas que le habían enviado”, declaró tajantemente.
Asimismo, el entrevistado calificó como una situación sumamente alarmante la postura adoptada por Quiroz frente a esta exigencia judicial y administrativa. Para los allegados a la víctima, la omisión de estos indicios tecnológicos obstaculiza el esclarecimiento completo de los hechos y deja vacíos profundos en la indagatoria ministerial.
El controvertido nombramiento de Samuel ‘N’ en la administración municipal
Otro de los puntos centrales de la denuncia gira en torno al ingreso de Samuel ‘N’ a la estructura gubernamental de Uruapan. Según los testimonios recabados, este personaje fue designado como director de protocolo y se le asignó un sueldo mensual de hasta 70 mil pesos, a pesar de los antecedentes y señalamientos que pesaban en su contra respecto a su presunta complicidad con el crimen organizado.
“Las dudas siguen ahí, pero son por Grecia, no por los demás. Se presentó a declarar la secretaria particular de Carlos Manzo donde nos afirma que Carlos ya le había pedido una renuncia a este personaje dos meses antes”, puntualizó el hermano del exalcalde, destacando la contradicción existente entre las decisiones de la actual gestión y las órdenes giradas previamente por la víctima.
Las investigaciones ministeriales han apuntado previamente que Samuel ‘N’ operaba como informante para una facción del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG), liderada por un individuo identificado como Jorge Armando ‘N’, alias ‘El Licenciado’. Su presunto rol consistía en suministrar detalles precisos sobre la agenda, ubicación y convocatorias a eventos públicos del edil a cambio de sustancias ilícitas.
Testimonios clave revelan protección interna y problemas de adicciones
Por su parte, Yessenia Méndez, quien se desempeñaba como secretaria particular del fallecido alcalde, aportó nuevos elementos ante la Fiscalía General del Estado. La exfuncionaria confirmó que ya se le había solicitado la renuncia a Samuel ‘N’ con antelación debido a su mal desempeño, un conocido historial de adicciones y conflictos recurrentes tanto con compañeros de gabinete como con la ciudadanía.
Pese a estos reportes internos, el excolaborador mantuvo acceso a información sensible de la administración local. “Todos sabíamos de las adicciones de Samuel. Todos, incluyendo el presidente Carlos Manzo. Pero había alguien dentro del Ayuntamiento que lo protegía…”, externó Méndez al referirse a la red de complicidades que presuntamente resguardaba al exfuncionario dentro del aparato de gobierno municipal.
Las dudas sobre el manejo institucional tras el crimen continúan generando fricciones públicas, mientras los familiares insisten en que la Fiscalía de Michoacán debe profundizar en las omisiones detectadas y en el análisis de las comunicaciones resguardadas en los dispositivos que aún no han sido integrados formalmente a la carpeta de investigación.


