Analistas de Citi anticipan que el simposio de Jackson Hole no logrará frenar la caída del dólar
El mercado financiero global mantiene la mirada puesta en el simposio anual de Jackson Hole, donde la intervención del presidente de la Reserva Federal, Kevin Warsh, genera altas expectativas. Sin embargo, entidades financieras internacionales como Citi consideran improbable que este cónclave logre alterar la tendencia bajista que experimenta la divisa estadounidense en los mercados internacionales.
Durante la jornada cambiaria de este martes, el índice que mide el desempeño de la moneda norteamericana registra una ligera variación negativa del 0,05%. A pesar de haber recuperado algo de terreno tras descender a sus niveles más bajos desde el mes de mayo, el balance anual muestra un avance moderado del 0,64%, contrastando con el retroceso acumulado del 2,54% contabilizado desde las últimas semanas de julio.
Las razones detrás del escepticismo sobre un giro restrictivo
El análisis elaborado por Daniel Tobón, experto de la institución financiera, apunta a que el discurso del máximo responsable del banco central se limitará a sentar las bases para las deliberaciones futuras sobre política monetaria o a debatir temas estructurales, descartando un mensaje de carácter restrictivo que cambie el rumbo del mercado.
“No creemos que los comentarios del presidente Warsh en Jackson Hole reviertan las tendencias de venta del dólar”, puntualizó Tobón, señalando que las mayores amenazas para esta proyección provienen de la valoración actual y el posicionamiento de los inversores, más que de los fundamentos macroeconómicos subyacentes.
Para que la Reserva Federal adoptara un tono considerablemente más duro, los expertos identifican tres condiciones hipotéticas que, según su lectura actual, no se están cumpliendo. En primer lugar, los operadores económicos no están sobreestimando una postura flexible por parte del banco central; de hecho, para la reunión de septiembre los futuros apenas descuentan un movimiento de 10 puntos básicos, equivalente a una variación de 0,10 puntos porcentuales.
En segundo término, tampoco se observa la necesidad de endurecer la retórica para contener el tramo largo de la curva de rendimientos de los bonos soberanos. Los estrategas de la entidad descartan que incluso un incremento en los tipos de interés logre neutralizar de manera efectiva el reciente repunte observado en la prima por plazo.
Indicadores económicos y perspectivas a mediano plazo
El tercer factor contemplado sería una reactivación inflacionaria impulsada por datos macroeconómicos sólidos. Por el contrario, los reportes oficiales de los meses recientes han reflejado un dinamismo económico más moderado, diluyendo la urgencia de aplicar medidas monetarias de emergencia.
Bajo este escenario, el banco prevé que la alocución de Warsh priorice asuntos de largo plazo, otorgando un espacio destacado a cuestiones estructurales como la evolución de la productividad y el impacto de la inteligencia artificial dentro de la economía estadounidense, temas que han ganado relevancia en la agenda de la institución monetaria.
Una postura firmemente bajista para la divisa
Esta perspectiva sobre el cónclave de bancas centrales se alinea con la estrategia general de Citi, que a principios de agosto modificó su calificación sobre la moneda estadounidense, pasando de una postura neutral a una visión claramente bajista de cara al segundo semestre del año.
Los modelos econométricos de tasas reales utilizados por la entidad para el cruce entre el euro y el dólar sugieren que la paridad podría avanzar hacia la zona de 1,18, contemplando incluso la posibilidad de un rebase temporal en su cotización. Este cálculo se sustenta en la premisa de que la Reserva Federal mantendrá estables sus tipos, el Banco Central Europeo aplicará al menos un ajuste adicional al alza y las cotizaciones internacionales del petróleo experimentarán una estabilización gradual.
Pese a mantener la recomendación bajista, los analistas advierten que existen riesgos tácticos derivados de la sobrevaloración que presenta el par principal de divisas y de la concentración de posiciones cortas en dólares por parte del segmento apalancado del mercado, factores que podrían generar volatilidad a corto plazo sin alterar los fundamentos de fondo.


