De la danza clásica al alto rendimiento en la UNAM
Mucho antes de asumir responsabilidades al frente de la administración pública y de consolidar su carrera como investigadora y política, la actual mandataria federal experimentó una intensa etapa en el deporte universitario. Aunque su infancia y juventud estuvieron marcadas por la disciplina de la danza, dedicándose al ballet de técnica inglesa desde los 6 años y manteniéndolo hasta los 18 o 19 años, el ingreso a la educación superior cambió drásticamente sus prioridades cotidianas.
La disyuntiva se presentó al matricularse en la Facultad de Ciencias de la máxima casa de estudios, momento en el que tuvo que elegir entre continuar con las exigentes jornadas de la danza o volcarse por completo en su formación académica en el área de física.
“El ballet son 3-4 horas diarias, pues ya no se podía tener las dos cosas, entonces posteriormente decidí dejar la danza”, relató Sheinbaum en una entrevista concedida a la periodista Bibiana Belsasso.
Ese cambio de rumbo la condujo directamente a las aguas del sur de la capital mexicana, donde se integró al equipo representativo de remo, una actividad que demandó un nivel extremo de compromiso durante dos años de su etapa estudiantil.
Madrugadas y competencias internacionales en Cuemanco
Formar parte del conjunto universitario de remo implicaba una rutina sumamente rigurosa que comenzaba antes del amanecer. Las prácticas se llevaban a cabo en las instalaciones de Cuemanco, obligando a los atletas a cumplir con horarios estrictos para poder compaginar el deporte de alto rendimiento con las aulas universitarias.
“A las cinco de la mañana había que estar en Cuemanco; salíamos a las seis cuarenta y cinco para llegar a la clase de siete en la Facultad de Ciencias”, detalló al rememorar aquellos años formativos.
Su desempeño no se limitó a las prácticas locales; participó en la modalidad de doble, ejerció funciones de timonel y cruzó fronteras para competir en territorio canadiense representando a la institución educativa. La experiencia dejó una huella profunda en su carácter, forjando valores que consideró fundamentales para su desarrollo personal y profesional.
“El deporte me ha forjado. Me dio disciplina y perseverancia. Ahí descubrí el poder del trabajo en equipo y la resistencia”, expresó al reflexionar sobre su paso por esta disciplina, la cual complementó posteriormente con la práctica del atletismo dentro de la misma universidad.
Años más tarde, ya desempeñándose como jefa de Gobierno de la Ciudad de México, volvió a enfundarse en el uniforme deportivo para recorrer un kilómetro en las mismas aguas junto al equipo femenil actual y su cuerpo técnico.
Tuve la oportunidad de remar un kilómetro en Cuemanco, recordando cuando practiqué ese deporte en la UNAM, hace algunos ayeres. Muchas gracias al equipo femenil de Remo de la UNAM y a su entrenador por compartir su tiempo y su bote. pic.twitter.com/Df3U0p666T
— Claudia Sheinbaum Pardo (@Claudiashein) January 12, 2019
Trayectoria académica y compromiso científico
Su paso por la UNAM abarcó mucho más que la actividad física, consolidando una sólida carrera en las ciencias exactas. Su ingreso a nivel medio superior ocurrió en el CCH Sur en 1977, para después seguir los pasos familiares al matricularse en la Facultad de Ciencias, donde cursó la Licenciatura en Física y se tituló en 1989 mediante una investigación enfocada en el aprovechamiento térmico de recursos forestales para comunidades rurales.
Posteriormente, profundizó en el campo tecnológico al cursar una maestría orientada a la ingeniería energética, especializándose en la eficiencia de los sistemas de iluminación eléctrica. Su afán de especialización la llevó a realizar un doctorado centrado en el análisis del consumo energético residencial a nivel nacional y su comparativa con normativas internacionales de la OCDE.
Esta línea de investigación incluyó una estancia académica en el Lawrence Berkeley National Laboratory, en California, lo que afianzó su perfil como especialista en temas ambientales, transición energética y mitigación de gases de efecto invernadero. Dicho perfil la llevó a desempeñarse durante años como profesora e investigadora titular en el Instituto de Ingeniería de la propia universidad.
La actividad física en la actualidad
Pese a las múltiples demandas que conlleva encabezar la Presidencia de la República, la rutina de ejercicio se ha mantenido presente de distintas formas en su vida cotidiana. Aunque reconoció que las responsabilidades actuales dificultan mantener las carreras matutinas que solía realizar, ha adaptado su acondicionamiento físico a nuevas disciplinas.
Actualmente, por sugerencia del titular de la CONADE, Rommel Pacheco, practica Chi Kung o Qigong, un sistema de origen oriental que integra movimientos corporales pausados, control de la respiración y concentración mental. “Ayuda mucho a la mente. De hecho, ya le dije que a ver si hacemos la federación de ese deporte”, apuntó con humor, evidenciando que la actividad corporal sigue siendo un pilar fundamental en su día a día.


