De emblema de la corrupción a espacio para la educación
Durante la conferencia matutina de este jueves, la presidenta Claudia Sheinbaum anunció la transformación oficial de la ostentosa residencia que perteneció a Arturo Durazo, conocido popularmente como ‘El Negro’. El proyecto consiste en habilitar el predio como una nueva sede de la Universidad Nacional Rosario Castellanos, un cambio radical que fue descrito por la mandataria bajo la premisa de convertir «un monumento a la corrupción a una escuela para los habitantes de Tlalpan».
El terreno en cuestión cuenta con una extensión territorial de 6 hectáreas y en el pasado funcionó como el domicilio del exjefe de la Policía capitalina. Dicha propiedad destacaba por albergar lujos inusuales y exclusivos para la época dentro de la Ciudad de México, tales como una discoteca privada, un hemiciclo, un helipuerto, caballerizas, una plaza de toros, un galgódromo y un casino.
Tras los trabajos de remodelación y adecuación institucional, la antigua residencia operará formalmente como un centro educativo dotado de aulas y espacios académicos para recibir a las nuevas generaciones de estudiantes a partir del ciclo escolar 2027, según detallaron los funcionarios federales y locales encargados del proyecto.
Oferta académica y capacidad en la nueva ‘Casa Tlalpan’
Por su parte, Alma Herrera Márquez, rectora de la Universidad Nacional Rosario Castellanos, informó que el plantel bautizado temporalmente como ‘Casa Tlalpan’ contará con una capacidad total para albergar a 4 mil 800 estudiantes. Asimismo, la funcionaria destacó que, tras la apertura de la convocatoria correspondiente, más del 70 por ciento de los espacios disponibles ya se encuentran apartados.
Dentro del catálogo de opciones educativas que la institución pondrá a disposición de la comunidad estudiantil se encuentran las siguientes carreras universitarias:
- Licenciatura en Psicología.
- Licenciatura en Derecho y Criminología.
- Licenciatura en Administración y Comercio.
- Licenciatura en Turismo.
- Licenciatura en Economía y Desarrollo Sostentible.
Adicionalmente, las autoridades contemplan ampliar próximamente la oferta académica con la integración de la Licenciatura en Ciencias Ambientales, aprovechando de manera sustentable la ubicación privilegiada del plantel, el cual se encuentra situado en medio de una densa zona boscosa.
El proyecto integral de la ‘Casa Tlalpan’ prevé la habilitación de áreas destinadas al deporte, un gimnasio completamente equipado, un foro al aire libre, un jardín de lectura y zonas de estacionamiento tanto para automóviles como para bicicletas. En el mismo perímetro, el complejo educativo compartirá instalaciones con un nuevo plantel de preparatoria, para cuya construcción se destinó un presupuesto inicial de 100 millones de pesos.
#EnLaMañanera | “De un monumento a la corrupción a una escuela”: La mansión de Arturo ‘El Negro’ Durazo en Tlalpan #CDMX será reconvertida en una Universidad Rosario Castellanos pic.twitter.com/z3ONxtXPTb
— El Financiero (@ElFinanciero_Mx) October 16, 2026
En cuanto al uso previo del lugar, el inmueble había albergado con anterioridad las oficinas de la Academia Mexicana de Ciencias. No obstante, las autoridades confirmaron que dicha organización será reubicada en otra zona, aunque por el momento no se especificó cuál será su nueva ubicación definitiva.
El legado polémico de ‘El Negro’ Durazo
La historia de la propiedad está ligada a la figura de Arturo Durazo, quien fungió como máximo titular del Departamento de Policía y Tránsito del entonces Distrito Federal durante la administración del presidente José López Portillo y bajo la gestión del regente Carlos Hank González.
Los excesos, abusos de poder y presuntos actos ilícitos del exfuncionario salieron a la luz pública durante la década de 1980, tras la divulgación del libro titulado ‘Lo negro del “Negro” Durazo’, un texto redactado por José González González, quien se desempeñaba como uno de sus ayudantes cercanos.
En las páginas de dicha investigación se revelaron detalles sobre la adquisición de millonarios bienes inmuebles mediante recursos de procedencia dudosa, además de señalar presuntas redes de control delictivo desde las altas esferas del gobierno. Posteriormente, al arrancar la administración del presidente Miguel de la Madrid, la justicia mexicana le fincó responsabilidades penales por el enriquecimiento ilícito y la obtención ilegal de cerca de 60 millones de pesos.


