Andrés Manuel López Beltrán ha roto el silencio para desvincularse categóricamente de las acusaciones que lo relacionan con el denominado huachicol fiscal y con las operaciones comerciales atribuidas a Amílcar Olán Aparicio. El exsecretario de Organización de Morena enfatizó que las imputaciones sobre una supuesta red de contrabando de combustibles carecen por completo de sustento y forman parte de una estrategia deliberada para manchar su reputación y la de su familia.
A través de un mensaje audiovisual difundido desde el estado de Tabasco, el dirigente político apuntó directamente contra diversos actores de la vida pública nacional. Según su perspectiva, los señalamientos son impulsados por empresarios y comunicadores con la clara intención de minar la credibilidad del movimiento político fundado por el expresidente Andrés Manuel López Obrador. En su pronunciamiento, fue enfático al señalar que los señalamientos sobre complicidades y tráfico de influencias son mentiras repetidas sin sustento.
“Es falso que tengamos relaciones de complicidad, socios, prestanombres o que trafiquemos con influencias para beneficiarnos. Nunca jamás han podido presentar una sola prueba”, expresó.
Aclaraciones sobre sus vínculos y rechazo a los señalamientos de corrupción
Al abordar su relación con Amílcar Olán Aparicio, López Beltrán explicó que el contacto inicial ocurrió años atrás en Villahermosa, en una época en la que dicho personaje se desempeñaba en el sector comercial de la construcción, enfocado en la distribución de pisos, acabados y piedras naturales. Asimismo, recordó que desde julio de 2024 había fijado una postura pública para descartar cualquier injerencia suya o de sus allegados en la asignación de contratos o recursos públicos.
El político mexicano profundizó en las acusaciones que lo vinculan con operaciones irregulares en aduanas y con presuntas comunicaciones con mandos castrenses. Al respecto, negó rotundamente haber sostenido llamadas o encuentros con funcionarios de la Secretaría de Marina para facilitar actividades ilícitas relacionadas con energéticos. De igual forma, desestimó las declaraciones que lo implican en el esquema delictivo investigado a raíz de la captura del contraalmirante en retiro Fernando Farías Laguna.
De acuerdo con su versión, dicho mando naval fue detenido en abril de 2026 en Buenos Aires, Argentina, y posteriormente extraditado a territorio mexicano. López Beltrán aseveró que durante ese proceso, agentes de agencias internacionales de seguridad habrían intentado presionar al detenido mediante ofrecimientos de inmunidad para forzarlo a involucrar a su familia en los ilícitos investigados.
Señalamientos contra figuras públicas y postura ante la controversia
Durante su pronunciamiento, el exdirigente morenista atribuyó la difusión de estas versiones a una campaña coordinada de desprestigio. En este contexto, mencionó de manera directa al empresario Ricardo Salinas Pliego, propietario de medios de comunicación, así como a los periodistas Carlos Loret de Mola y Ramón Alberto Garza, a quienes acusó de encabezar operativos informativos orientados a la fabricación de calumnias en su contra.
Finalmente, reiteró que las acusaciones responden a motivaciones de carácter político y garantizó que jamás se hallará evidencia que lo vincule, ni a él ni a su padre, con el tráfico ilegal de hidrocarburos o actividades al margen de la ley. Con un mensaje de firmeza frente a las indagatorias y cuestionamientos públicos, concluyó su intervención reiterando su determinación de mantenerse en la vida pública sin ceder ante las presiones mediáticas y legales que enfrenta actualmente.
“No nos vamos a doblar. No claudicaremos”, expresó al concluir su mensaje.


