El mercado cambiario de América Latina experimenta un arranque de mes marcado por fuertes contrastes impulsados por la volatilidad global de las materias primas y las tensiones financieras locales. Mientras las economías de la región evalúan las próximas decisiones de política monetaria internacional y los acontecimientos políticos en Estados Unidos, los inversores ajustan sus carteras ante un escenario internacional complejo y dinámico.
En este contexto, el peso chileno destaca al posicionarse como la moneda con mejor rendimiento frente al billete verde. Su apreciación se ve respaldada por factores macroeconómicos internos y por un entorno externo favorable para las naciones importadoras de energía. Por el contrario, el panorama es radicalmente opuesto en el extremo sur del continente, donde el guaraní paraguayo encabeza las pérdidas regionales de manera significativa.
El impulso del peso chileno y la caída de las materias primas
La divisa de Chile registra una apreciación del 1,33% frente al dólar en el inicio de noviembre, situándose en la cima de las monedas latinoamericanas analizadas. Este repunte encuentra un sólido respaldo en el mercado energético global.
El equipo de analistas de BBVA FX Strategy destacó que “el desplome del petróleo ha impulsado a los importadores de América Latina”, permitiendo un alivio financiero para naciones como Chile, cuyas referencias del crudo experimentaron recortes notables, situando al WTI por debajo de los US$100 por barril.
A esto se suma la decisión del Ministerio de Hacienda chileno de incrementar sus ventas semanales de dólares, pasando de US$600 millones a US$1.000 millones, según apuntan los informes de la entidad bancaria. Por su parte, Ignacio Mieres, Head of Research de XTB, señaló que “las crecientes expectativas de un posible acuerdo diplomático entre Estados Unidos e Irán han favorecido la estabilidad de los mercados”, aportando calma junto a señales de una ligera expansión en la actividad económica interna del país austral.
Sin embargo, los expertos advierten que el comportamiento futuro de la moneda chilena dependerá de factores externos más amplios. Emanoelle Santos, analista de XTB, indicó que “la trayectoria del peso durante noviembre y diciembre probablemente dependerá más del dólar global, de las tasas estadounidenses y del shock energético”, relegando a un segundo plano el movimiento tradicional del cobre, su principal producto de exportación.
Paraguay lidera las pérdidas en medio de turbulencias financieras locales
En la otra cara de la moneda, el guaraní paraguayo acumula una depreciación del 3,15% en el undécimo mes del año, según los registros de Bloomberg. Este debilitamiento cambiario coincide con un episodio de inestabilidad institucional y regulatoria tras la intervención de Ueno Bank por parte del Banco Central de Paraguay, luego de que las autoridades detectaran deficiencias en su capitalización.
Dicha medida regulatoria desencadenó movimientos en la cúpula económica del país, incluido el anuncio de renuncia de Carlos Carvallo, presidente del banco central y quien previamente había dirigido una versión de la entidad intervenida.
Durante una conferencia de prensa celebrada en Asunción, Carvallo justificó su salida bajo “la sencilla razón de que el Banco Central de Paraguay necesita calma para hacer su trabajo”.
El impacto de estos eventos no tardó en reflejarse en los mercados de deuda. Los bonos soberanos paraguayos con vencimiento en 2055 retrocedieron un centavo por dólar, mientras que los títulos de Ueno Bank con fecha de maduración en 2031 sufrieron una caída abrupta, cotizando hasta en 86 centavos frente a los 99 centavos que registraban al comenzar el año.
Panorama regional y el peso de las tasas de interés
El comportamiento de las divisas latinoamericanas responde también a la fortaleza global del dólar, impulsada por la recuperación en los rendimientos de los bonos del Tesoro estadounidense. Thadeu Dos Santos, director regional de Infinox para Latinoamérica, explicó que este repunte del dólar ejerce presión sobre la región, aunque advirtió que un eventual rebote en los precios del crudo “podría reforzar las expectativas de un endurecimiento de la política monetaria” en momentos en que los mercados ya anticipan un incremento de 25 puntos básicos en las tasas de interés de Estados Unidos hacia el cierre del año.
Las presiones inflacionarias locales también juegan un papel determinante. En Perú, la inflación interanual de octubre escaló hasta el 5,25%, superando el 4,86% estimado por los analistas y fortaleciendo las proyecciones de que el Banco Central de Reserva adoptará una postura monetaria más restrictiva.
En tanto, en Colombia, entidades como BBVA han encendido alertas sobre una menor liquidez de dólares en la plaza local, a raíz de una adquisición por US$2.000 millones realizada por el Banco de la República directamente al Ministerio de Hacienda. Los mercados de dicho país también vigilan de cerca los debates legislativos y fiscales, influenciados por previsiones de riesgo económico en el plano local.
De cara al cierre del ejercicio, la evolución de los tipos de cambio en América Latina continuará supeditada al rumbo que adopten las economías desarrolladas, la estabilidad de los precios energéticos y la efectividad de las medidas implementadas por las autoridades monetarias de cada nación.


