Los principales índices de la bolsa estadounidense operan al alza en la jornada de este miércoles, impulsados por un respiro en el mercado de deuda soberana que beneficia directamente a los activos de riesgo. La decisión del Departamento del Tesoro de EE. UU. de ampliar de forma considerable sus operaciones de recompra de títulos a largo plazo ha logrado moderar los rendimientos, mientras que el mercado energético experimenta presión al alza debido a las tensiones geopolíticas en Oriente Medio.
Intervención estratégica en la deuda
El organismo federal comunicó que duplicará como mínimo el volumen de sus adquisiciones orientadas a dar soporte a la liquidez de instrumentos con plazos de vencimiento ubicados entre los 10 y los 30 años. Como consecuencia directa de este anuncio, el rendimiento del bono del Tesoro a 30 años experimentó un retroceso de hasta nueve puntos básicos, situándose en el 5,19%, tras haber tocado esta semana sus cotas más elevadas desde el año 2007.
“El punto aquí es el momento”, apuntó John Briggs, jefe de estrategia de tasas de Estados Unidos de Natixis North America, en declaraciones a Bloomberg. “No es un accidente, en mi opinión, así que la parte más importante es la señal. Si las tasas suben demasiado, el Tesoro intentará combatirlo”.
En las últimas semanas, las presiones inflacionarias, el volumen total de la deuda pública y los requerimientos de capital derivados de la infraestructura para inteligencia artificial habían castigado severamente a la renta fija. Tras la intervención oficial, los principales indicadores reaccionaron positivamente: el S&P 500 avanza un 0,40%, el Nasdaq Composite gana un 0,33% y el Dow Jones Industrial sube un 0,17%.
“El Tesoro de Estados Unidos está dando otro paso para frenar el aumento de las tasas de largo plazo”, indicó en un reporte Peter Boockvar, director de inversiones de Onepoint Bfg, destacando la sintonía de esta política con el propósito del gobierno de abaratar los costos de financiación.
Impacto en divisas y materias primas
El debilitamiento del dólar y la contracción en los rendimientos de los bonos han provocado un debilitamiento generalizado de la moneda estadounidense a nivel global. Esta coyuntura favorece a las divisas de la región latinoamericana, donde denominaciones como el peso colombiano, el real brasileño, el peso chileno, el peso mexicano y el peso argentino registran avances significativos frente al billete verde.
Por su parte, el oro recupera terreno tras la caída de la víspera, con un incremento superior al 0,9% que lo sitúa por encima de los US$4.360 por onza, respaldado por compras masivas de inversionistas institucionales y bancos centrales, especialmente de China.
En el sector energético, el petróleo extiende su racha positiva por cuarta sesión consecutiva. El crudo Brent escala un 0,9% para ubicarse en US$91,81 por barril, mientras que el WTI repunta un 1,1% hasta los US$85,85. Este comportamiento responde a la ruptura de relaciones comerciales y financieras entre Emiratos Árabes Unidos e Irán, así como al temor de nuevas interrupciones en el estratégico estrecho de Ormuz.
Movimientos corporativos destacados
El panorama empresarial deja variaciones importantes impulsadas por balances financieros y noticias regulatorias:
- Moderna y Merck: Los títulos de ambas compañías experimentan un rally bursátil tras reportar avances exitosos en ensayos clínicos avanzados de su vacuna personalizada de ARN mensajero contra el cáncer combinada con tratamientos oncológicos.
- Target: La cadena minorista elevó su perspectiva anual al prever un incremento del 5% en sus ventas netas, respaldada por sólidos resultados trimestrales.
- Estée Lauder: Superó las expectativas del mercado con ingresos por US$3.600 millones, confirmando al mismo tiempo su estrategia de recorte de personal para optimizar márgenes operativos.
- Alphabet: Realizó su primera incursión en el mercado de bonos en dólares australianos mediante una emisión por A$5.500 millones (equivalentes a US$3.900 millones), reflejando una demanda robusta pese al encarecimiento del crédito global.
Los inversores aguardan ahora la publicación de las actas de la Reserva Federal correspondientes a su cónclave de julio, las cuales aportarán mayores pistas sobre el rumbo de la política monetaria antes del discurso clave que ofrecerá la directiva en el simposio económico de Jackson Hole.


