Una nueva etapa para el turismo de lujo en la Zona Hotelera
El reconocido complejo turístico exclusivo para adultos ha concluido una profunda transformación que abarca desde su infraestructura arquitectónica hasta su oferta culinaria y de relajación. Situado estratégicamente entre la emblemática laguna Nichupté y las aguas cristalinas del mar Caribe, este establecimiento busca consolidarse como uno de los referentes más atractivos del corredor turístico mexicano.
La propiedad, emplazada en una de las extensiones costeras más amplias de la región y a tan solo 20 minutos del Aeropuerto Internacional de Cancún, ha rediseñado su identidad visual para rendir homenaje al entorno natural. Su nueva propuesta estética integra elementos arquitectónicos inspirados en los manglares locales, los arrecifes de coral y la biodiversidad característica de la península de Yucatán.
Habitaciones sofisticadas y diseño inspirado en la cultura local
El complejo mantiene su capacidad de 310 suites orientadas hacia el océano, las cuales fueron conceptualizadas utilizando materiales orgánicos, paletas de colores cálidos y ornamentos artesanales que evocan las tradiciones mexicanas.
Las opciones de hospedaje inician con superficies de 61 metros cuadrados y culminan en una exclusiva Suite Presidencial de 124 metros cuadrados. Asimismo, se incorporaron alternativas de categoría swim-up distribuidas en dos niveles que ofrecen acceso directo a una piscina semiprivada, garantizando exclusividad y confort para los huéspedes.
Una propuesta culinaria renovada y diversa
Uno de los ejes centrales de esta modernización se concentra en la experiencia gastronómica, la cual ahora integra cuatro restaurantes de especialidad, un área de tipo buffet, dos vivencias culinarias especializadas, una cafetería, un bar deportivo, cuatro barras de bebidas y un concepto clandestino.
Entre las novedades destaca el restaurante SīLù, que fusiona influencias de la Ruta de la Seda mediante estaciones de teppanyaki, parrilla coreana, barras de fideos y una selección de bebidas asiáticas. Por su parte, Bugambilia enaltece la cocina nacional con un recorrido por los sabores tradicionales de Yucatán, Baja California y el centro del territorio mexicano, mientras que Pier 12 orienta su concepto hacia los productos del mar y la cocina mediterránea.
Para los paladares que buscan mayor exclusividad, el espacio denominado Chef’s Plate ofrece un aforo limitado a 14 lugares, presentando menús de degustación estacionales con influencias peruanas y francesas. Como complemento nocturno, el complejo introdujo Bokeh, un salón clandestino ambientado en los años veinte que requiere reservación previa y combina coctelería fina, tapas y presentaciones musicales en directo.
Bienestar y espacios orientados a la relajación
El rubro del bienestar también experimentó una intervención profunda en el complejo de bienestar Zen Spa, un área de más de 2 mil metros cuadrados cuyo diseño arquitectónico toma como base la cosmovisión maya y sus cuatro rumbos cardinales.
Esta zona de relajación dispone de 11 cabinas destinadas a tratamientos corporales, una terraza tipo lounge y un circuito completo de hidroterapia, complementado por masajes y rituales arraigados en la herencia cultural del país. La oferta de bienestar se robustece con instalaciones como el Sky Gym, una piscina infinity orientada al acondicionamiento físico, además de sesiones guiadas de yoga, pilates y talleres culinarios frente a la costa.


