Propuesta de Sheinbaum sobre doble nacionalidad pone la mira en el perfil de exgobernadores fronterizos
El debate en torno a la lealtad institucional y la doble nacionalidad se ha trasladado al centro de la agenda política mexicana. Tras la propuesta impulsada por la presidenta Claudia Sheinbaum para modificar la Constitución, los reflectores apuntan directamente hacia diversos exmandatarios estatales que a lo largo de los años han ostentado vínculos jurídicos con otros países, principalmente con Estados Unidos, mientras administraban demarcaciones clave del territorio nacional.
La iniciativa promovida desde el Ejecutivo federal busca establecer como requisito indispensable que cualquier persona interesada en contender por la Presidencia de la República o por una gubernatura estatal posea exclusivamente la nacionalidad mexicana por nacimiento y carezca de cualquier otra ciudadanía al momento de registrar su candidatura. El argumento principal de esta medida radica en garantizar que quienes ejerzan el poder público no enfrenten cuestionamientos sobre sus lealtades o posibles conflictos de interés frente a potencias extranjeras.
Antecedentes históricos en estados fronterizos
La relevancia de esta discusión cobra especial fuerza en las entidades que colindan con la frontera norte, donde la movilidad geográfica y los lazos binacionales han propiciado que diversos personajes con doble nacionalidad alcancen la máxima magistratura local. Uno de los ejemplos más citados es el de Javier Corral, quien estuvo al frente del gobierno de Chihuahua entre 2016 y 2021, y cuyo lugar de nacimiento se ubica en la ciudad estadounidense de El Paso, Texas, antes de consolidar toda su carrera partidista y legislativa en México.
De igual manera, el estado de Baja California cuenta con antecedentes significativos de mandatarios con vínculos binacionales. Entre ellos figura Jaime Bonilla Valdez, originario de Tijuana, quien residió y laboró en el estado de California, donde obtuvo la naturalización estadounidense, para posteriormente retornar a territorio mexicano y gobernar la entidad en el periodo comprendido entre 2019 y 2021, acumulando además responsabilidades como legislador federal.
Otros perfiles políticos bajo la lupa
El espectro de actores políticos con doble nacionalidad que han dirigido administraciones estatales incluye también a Francisco García Cabeza de Vaca, quien gobernó el estado de Tamaulipas desde 2016 hasta 2022 tras haber nacido en McAllen, Texas. A este grupo se añade la trayectoria histórica de Ernesto Ruffo Appel, nacido en San Diego, California, en 1952, cuyo arraigo empresarial y político se desarrolló en Baja California, convirtiéndose en un referente fundamental para la oposición en la región.
Bajo la perspectiva de la propuesta actual, la normativa electoral experimentaría un cambio radical. Los aspirantes a puestos de elección popular de primer nivel tendrían la obligación jurídica de renunciar formalmente a cualquier ciudadanía distinta a la mexicana de manera previa a la solicitud de su registro oficial ante las autoridades electorales, manteniendo esta condición de exclusividad durante todo el tiempo que dure su mandato.
De aprobarse en los términos planteados por el gobierno federal, esta modificación constitucional dejará atrás una época en la que la doble nacionalidad era compatible con el ejercicio del poder ejecutivo estatal, transformando de manera definitiva los criterios de elegibilidad para los futuros gobernantes del país en nombre de la soberanía nacional.


