Marco Rubio rechaza cualquier participación de Estados Unidos en el traslado de Flávio Bolsonaro
El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, desmintió categóricamente que la administración norteamericana haya brindado asistencia logística o institucional para concretar la salida de territorio brasileño de Flávio Bolsonaro. El político sudamericano se trasladó hacia Miami tras sufrir una derrota en los comicios presidenciales y en medio de un complejo escenario judicial que incluye una investigación por presuntos actos de corrupción.
Durante la conferencia de prensa que marcó el cierre de la cumbre de ministros de Exteriores del G20, desarrollada en la ciudad de Atlanta, el jefe de la diplomacia estadounidense fijó postura sobre el caso. El funcionario fue enfático al señalar la postura oficial de Washington frente a los cuestionamientos internacionales sobre el asilo temporal otorgado al excandidato y a su núcleo familiar.
Declaraciones oficiales desde la cumbre del G20
Al ser consultado por los periodistas sobre el rol de la Casa Blanca en el éxodo del político brasileño, Rubio descartó de plano cualquier coordinación previa. “No participamos en ninguno de los preparativos que hizo para salir. Al menos, el Gobierno estadounidense no estuvo involucrado directamente en ninguno de esos movimientos”, aseveró el diplomático durante su comparecencia ante los medios.
Asimismo, el secretario de Estado puntualizó que el dirigente político ya contaba con antecedentes migratorios respecto a documentos de viaje en la nación norteamericana. En este sentido, aclaró que la única directriz emitida directamente por el presidente Donald Trump consistió en autorizar su admisión humanitaria y administrativa una vez que arribara a un punto formal de entrada al país.
“El presidente dejó claro que, si llegaba a un puerto de entrada de Estados Unidos, se le permitiría ingresar al país mediante un permiso temporal de entrada, y así fue”, añadió Rubio ante la prensa internacional reunida en Georgia.
La ruta de salida y la tensión diplomática
Los detalles logísticos del desplazamiento de la familia Bolsonaro indican que el excandidato presidencial, acompañado por su esposa y sus dos hijas, abandonó Brasil por vía terrestre cruzando la frontera hacia Argentina. Desde la localidad de Puerto Iguazú, el grupo abordó un jet privado que realizó una escala técnica en Guayaquil, Ecuador, antes de tocar suelo estadounidense en la ciudad de Miami.
Información difundida por medios internacionales y atribuida a fuentes cercanas al entorno político norteamericano apunta a que Jason Miller, estrecho asesor del mandatario estadounidense, habría coordinado los aspectos logísticos del avión privado utilizado en el trayecto. Esta maniobra migratoria ha generado un incremento notable en las fricciones diplomáticas entre la actual administración de la Casa Blanca y el gobierno encabezado por Luiz Inácio Lula da Silva, quien venció a Bolsonaro en la contienda electoral celebrada el pasado domingo.
En el marco de la reunión ministerial en Atlanta se produjo el primer contacto presencial entre el secretario de Estado estadounidense y el canciller brasileño, Mauro Vieira, tras el polémico episodio migratorio. Rubio confirmó que mantuvo un intercambio de palabras con el representante de Brasil y anticipó que ambos funcionarios volverán a encontrarse en el mes de noviembre durante la próxima cumbre del G7 en territorio francés, donde se espera que continúen las conversaciones bilaterales.


