La cuenta corriente de Colombia registra un déficit de US$5.981 millones en la primera mitad de 2026
Durante los primeros seis meses de 2026, las cuentas externas de Colombia experimentaron un deterioro considerable. Según la más reciente estadística de la balanza de pagos publicada por la autoridad monetaria, el saldo negativo del país se ubicó en US$5.981 millones, lo que representa un incremento de US$1.854 millones al comparar con el mismo tramo del ejercicio anterior.
Al examinar el indicador frente al tamaño de la economía nacional, el déficit se situó en el 2,3% del PIB semestral, superando el 2,0% reportado a mitad de 2025. El emisor explicó que este comportamiento obedece fundamentalmente a la expansión del saldo negativo en moneda extranjera, un fenómeno que fue mitigado de forma parcial por el fortalecimiento de la moneda local frente al dólar al momento de calcular el producto interno bruto nominal.
El peso negativo del comercio exterior y la renta
El desequilibrio financiero se acentuó de manera drástica entre abril y junio de 2026. Solamente en este segundo trimestre, el saldo adverso de la cuenta corriente alcanzó los US$4.702 millones, superando por un margen amplio el resultado observado en el arranque del año.
El Banco de la República detalló que esta cifra negativa proviene principalmente de los desbalances estructurales en la compraventa internacional de mercancías y servicios, así como en la retribución a los factores productivos.
“Por componentes de la balanza de pagos, el déficit corriente (US$4.702 millones) se origina en los balances deficitarios de la balanza comercial de bienes y servicios (US$5.546 millones) y de la renta de los factores (US$3.287 millones)”, señaló el informe.
No obstante, la presión sobre las cuentas nacionales encontró un alivio parcial gracias a los flujos positivos procedentes de las transferencias corrientes, los cuales sumaron US$4.131 millones.
El dinamismo de las importaciones supera al de las exportaciones
En el plano comercial, las ventas externas totales ascendieron a US$28.344 millones entre enero y junio, logrando un avance interanual del 13,6%. Este repunte estuvo impulsado primordialmente por mayores despachos de oro, petróleo crudo y diversos artículos manufacturados.
En el sector aurífero, el emisor destacó un incremento del 56,7% en las cotizaciones internacionales y del 25,7% en el volumen exportado. Por su parte, los envíos de crudo se vieron favorecidos por una valorización del 18,5% en los precios internacionales.
A pesar de este comportamiento exportador, las compras externas mostraron un ritmo superior al alcanzar los US$36.155 millones, con un crecimiento del 14,2% frente al año previo. Dicho incremento respondió a una mayor demanda de artículos de consumo, que se elevaron en US$2.363 millones, además de mayores adquisiciones de insumos y bienes destinados al aparato industrial, los cuales sumaron US$1.070 millones adicionales.
Menor captación de recursos externos y comportamiento de la inversión
Mientras el déficit corriente aumentaba, los flujos brutos de capital extranjero hacia la economía nacional experimentaron un retroceso. Los registros oficiales indican que estos recursos totalizaron US$5.299 millones en el primer semestre, mostrando una reducción de US$6.096 millones interanual.
A pesar de esta contracción general, el comportamiento de la inversión extranjera directa (IED) mostró solidez. Colombia captó por este concepto US$8.138 millones, lo que representa un crecimiento del 31,1%, es decir, US$1.932 millones más que en el periodo precedente.
“La inversión extranjera directa en la economía colombiana” representó el 3,1% del PIB semestral, conforme al reporte institucional.
La disminución en la cifra global de capital foráneo obedeció al comportamiento de la inversión de cartera, donde se documentaron amortizaciones netas de instrumentos financieros por US$3.032 millones durante la primera mitad del año.
Entradas netas en la cuenta financiera y posición internacional
A pesar de la menor llegada de recursos brutos, la cuenta financiera global reportó entradas netas por US$4.265 millones al cierre del semestre, superando en US$1.047 millones el registro del año anterior y equivalente al 1,6% del PIB.
Dicho resultado se explica por la combinación de ingresos de capital extranjero por US$5.299 millones, salidas de recursos nacionales por US$1.156 millones, cancelaciones netas por parte de no residentes en instrumentos derivados por US$1.216 millones y una acumulación en las reservas internacionales por US$1.093 millones.
Finalmente, el informe advierte que al concluir el mes de junio de 2026, la posición de inversión internacional neta del país se situó en terreno negativo por US$204.240 millones, una cifra que equivale al 40% del PIB anual.


