La calificadora de riesgo Standard & Poor’s National Ratings elevó las calificaciones de emisor en moneda local y extranjera de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires de raAA+ a raAAA, ambas notas con perspectiva estable.
De esta manera, el distrito porteño alcanzó la calificación crediticia más alta de todo el país y el grado más alto que otorga S&P National Ratings en la escala nacional de Argentina.
Según explica la firma, la calificación ‘raAAA’ es otorgada a emisores que tienen “una capacidad extremadamente fuerte de cumplir con sus obligaciones financieras en comparación con otras entidades en el mercado nacional”.
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Fortaleza crediticia y resiliencia
Standard & Poor’s National Ratings fundamentó que su decisión responde a que “la Ciudad de Buenos Aires refleja sus fortalezas crediticias, superiores a las de sus pares en Argentina”. Esas fortalezas, añadió a través de un informe, se basan en resultados fiscales superavitarios consistentes a lo largo del tiempo, una gestión financiera prudente y la construcción de reservas de liquidez que le ha permitido reducir sus niveles de endeudamiento en los últimos años y mejorar la infraestructura de la Ciudad.
“La Ciudad ha navegado condiciones macroeconómicas volátiles en Argentina, y ha tomado medidas efectivas frente a reducciones de sus transferencias, tanto automáticas como discrecionales, que han demostrado su resiliencia para transitar períodos de estrés”, agregó la firma.

Entre los fundamentos detrás de su decisión, la calificadora señaló que su escenario base incorpora una trayectoria fiscal superavitaria, que reduce las necesidades de financiamiento en los próximos años.
“Esperamos que el balance operativo de la Ciudad continúe siendo positivo en relación con los ingresos corrientes, en promedio 19,7% en el periodo 2026-2028, apoyado en un ritmo de crecimiento más alto en los ingresos que en los gastos operativos”, explicó la agencia.
Sin embargo, agregó que esperan que el resultado después de gastos de capital sea levemente deficitario en 2026-2028, en línea con 2025, debido a la expectativa de una mayor ejecución en la inversión de capital. “Con esto, nuestras proyecciones contemplan un déficit promedio después del gasto en capital (capex) de 0,3% de los ingresos totales”, marcaron.
Ese mayor gasto de capital, señaló S&P, “otorga a la administración una mayor flexibilidad presupuestaria a lo largo de los ciclos económicos, a pesar de empeorar el resultado fiscal luego de capex”.
En ese sentido, añadieron que esperan que el gasto en capital se mantenga en un promedio de 20% de los gastos totales de la ciudad, superior al 15% en 2022-2025. “Las principales obras incluidas en la agenda de la administración son proyectos de transporte, entre ellos la sustitución de vagones y la construcción de una nueva línea de subterráneo, así como otras obras viales de gran y mediana magnitud”, recordaron.
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Adicionalmente, la calificadora espera que la Ciudad “continúe manteniendo su historial de resiliencia fiscal frente a los desafíos institucionales que enfrentan los gobiernos subnacionales en Argentina”.
Esa expectativa, argumentaron, se debe -en parte- a “su autonomía en la generación de recursos”. Al respecto, detallaron que un 85% de sus ingresos proviene de recursos propios.
En esa línea, también recordaron que luego del prolongado proceso de negociaciones entre la Ciudad y el Gobierno nacional para recuperar el coeficiente de coparticipación recortado en 2022, el 18 de mayo de 2026, ambos gobiernos acordaron la transferencia de bonos soberanos, con un vencimiento promedio de siete meses, al gobierno de la Ciudad para liquidar el saldo atrasado desde julio 2025. “Incluso en el escenario de reducción de estas transferencias automáticas, la Ciudad ha demostrado capacidad para sortear recortes en sus ingresos”, marcó S&P Ratings.
Desde la agencia también expresaron que esperan que la administración financiera de la Ciudad mantenga una “gestión prudente” de las cuentas fiscales, “respaldada por el perfil socioeconómico de su población, que le proporciona flexibilidad para ampliar su base de ingresos”.
Para S&P Global, el desempeño fiscal de los últimos años “ha permitido a la Ciudad construir un sólido colchón de liquidez, que respalda un incremento limitado de su endeudamiento”. Y al respecto, señalaron que “la liquidez actual podría cubrir los pagos de deuda de los próximos 24 meses” además de que el distrito porteño “tiene la posibilidad de ampliar sus fuentes de liquidez a través del acceso a los mercados de capitales”.
“En un periodo de seis meses, la Ciudad accedió al mercado internacional de capitales en dos ocasiones por un monto total de US$1.100 millones. En noviembre de 2025, regresó a ese mercado por primera vez desde 2016 mediante la emisión de la Serie 13 del bono Tango, por US$600 millones y con vencimiento en 2033. Posteriormente, en mayo de 2026, colocó la serie 14 del mismo bono por US$500 millones, con vencimiento en 2036”, indicó la agencia.
“La emisión de los bonos le permite a la Ciudad ejecutar su estrategia de gestión de pasivos financieros para mejorar el perfil de vencimiento de sus obligaciones”, agregó al recordar que “ambos bonos se utilizaron para la administración de pasivos, principalmente para refinanciar el vencimiento del bono Tango 12”.
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Aun considerando estas últimas emisiones, S&P espera que el nivel de endeudamiento se mantenga por debajo del 25% de los ingresos operativos durante los próximos dos años, y el servicio de la deuda por debajo del 5% de los ingresos operativos.
La decisión de la calificadora fue celebrada este miércoles por las máximas autoridades del gobierno porteño. “Es un nuevo reconocimiento al orden de nuestras cuentas y al compromiso con las obligaciones financieras”, destacó el jefe de Gobierno de la Ciudad, Jorge Macri. “El resultado también refleja lo que puede lograrse cuando la política macroeconómica del Gobierno Nacional acompaña y genera confianza”, agregó.
Por su parte, Gustavo Arengo, ministro de Hacienda y Finanzas de la Ciudad, señaló que “el equilibrio financiero y el orden fiscal son ejes centrales de la gestión”, al tiempo que añadió que “consolidar una reputación sólida en el mercado nos da acceso a un mejor financiamiento, lo que se traduce de manera directa en una mayor inversión en obras de infraestructura que benefician a todos los vecinos”.


