Escalada militar entre Estados Unidos e Irán dispara con fuerza los precios internacionales del crudo
Los mercados energéticos internacionales experimentaron una fuerte aceleración en sus cotizaciones este martes, impulsados por el anuncio de nuevas operaciones militares ejecutadas por Estados Unidos contra instalaciones de la Guardia Revolucionaria Islámica de Irán (IRGC). Esta ofensiva ha vuelto a encender las alarmas globales ante la posibilidad de interrupciones severas en el transporte de hidrocarburos a través de una de las arterias marítimas más críticas del planeta.
Impacto inmediato en las cotizaciones globales
El contrato de referencia West Texas Intermediate (WTI) registró un repunte de 4,47%, situándose en los US$89,59 por barril, mientras que el crudo Brent experimentó un incremento de 3,97%, alcanzando los US$94,08. Con este movimiento, la materia prima encadena su segunda jornada consecutiva al alza, devolviendo la incertidumbre geopolítica al centro de las estrategias de inversión.
De acuerdo con los reportes oficiales del Comando Central de Estados Unidos (CENTCOM), las acciones armadas iniciaron al mediodía, hora del este. La intervención se ordenó como respuesta a diversos intentos de agresión perpetrados por fuerzas iraníes contra embarcaciones de carácter comercial en el estrecho de Ormuz, así como frente a las amenazas directas dirigidas hacia el personal militar estadounidense apostado en zonas estratégicas de Medio Oriente.
Factores de riesgo en la región
Esta nueva fase de confrontación añade una considerable prima de riesgo geopolítico sobre los contratos petroleros. Al respecto, Lucas Saavedra, analista de mercados de Capitaria, advirtió que los inversionistas están priorizando el peligro de una conflagración prolongada por encima de los canales diplomáticos que aún se mantienen abiertos entre Omán e Irán.
Entre los puntos más críticos señalados por los expertos figuran los bombardeos contra plataformas de lanzamiento de cohetes en la isla de Larak, las subsecuentes respuestas militares dirigidas hacia Emiratos Árabes Unidos y Jordania, y los señalamientos recientes en torno a la isla de Kharg, territorio clave donde opera la principal terminal destinada a las exportaciones petroleras iraníes.
Today at 12 p.m. ET, U.S. forces began striking Islamic Revolutionary Guard Corps (IRGC) targets in Iran. The strikes follow recent attempted attacks by the IRGC against commercial shipping in the Strait of Hormuz and against American service members deployed to the region.
— U.S. Central Command (@CENTCOM) September 1, 2026
Presiones inflacionarias y mercados de deuda
El encarecimiento repentino de los energéticos ha repercutido de forma directa en los mercados globales de renta fija, avivando los temores de un rebrote inflacionario a nivel internacional.
En Estados Unidos, el rendimiento de los bonos del Tesoro a 10 años escaló hasta su marca más elevada registrada desde enero de 2025, al tiempo que la tasa correspondiente a los 30 años se ubicó en el 5,28%. Este último indicador ha rebasado el umbral del 5% durante 55 jornadas en lo que va del año, constituyendo la racha más prolongada desde 2006.
El fenómeno no se limita al mercado estadounidense. En Japón, la rentabilidad de la deuda soberana a 10 años alcanzó el 3% por primera vez en tres décadas. Paralelamente, en el Reino Unido, el bono a 30 años trepó hasta el 5,89% y el papel a 10 años hizo lo propio al tocar el 5,25%.
Sobre este panorama, Ole Hansen, estratega de Saxo Bank, puntualizó: “La reanudación de las hostilidades entre Estados Unidos e Irán aumenta la preocupación por interrupciones prolongadas de los flujos a través del estrecho de Ormuz”.

A pesar de que parte del crudo proveniente del golfo Pérsico continúa su tránsito mediante rutas alternas y embarcaciones que operan con sus sistemas de geolocalización desactivados, el valor acumulado del petróleo acumula un incremento superior al 50% en el transcurso del año. La opacidad en el monitoreo real de los cargamentos dificulta calcular con exactitud la magnitud de la afectación logística.
Hacia adelante, los especialistas estiman que la cotización del WTI mantendrá una tendencia alcista, con la posibilidad de rebasar la barrera de los US$90 por barril en el corto plazo, siempre y cuando persistan los enfrentamientos armados y la falta de entendimiento político. No obstante, advierten que cualquier atisbo de distensión o acuerdo bilateral podría desencadenar una corrección súbita en los valores de intercambio, devolviendo al hidrocarburo a un intervalo estimado entre los US$75 y US$76 por barril.


