Uno de los cuestionamientos planteados por Yesenia Méndez Rodríguez, secretaria de Carlos Manzola y quien fue despedida del ayuntamiento de Uruapan, fue la reincorporación de Samuel García Rivero después de que Grecia Quiroz asumió la Presidencia Municipal tras el asesinato de su esposo.
Méndez Rodríguez preguntó públicamente por qué García Rivero volvió a ocupar un cargo dentro de la administración municipal, específicamente como director de Protocolo, y por qué habría recibido determinadas condiciones laborales.
Entre ellas, señaló un salario de 70 mil pesos mensuales, cantidad que, aseguró, aparece en recibos de nómina y que habría colocado a García Rivero entre los funcionarios municipales con mayor remuneración.
La exsecretaria pidió que estas circunstancias sean revisadas mediante documentos y por las autoridades correspondientes.
“Todo esto puede y debe ser esclarecido con documentos y por las autoridades correspondientes”, sostuvo.
¿Por qué Yesenia Méndez declaró por el caso Carlos Manzo?
Méndez Rodríguez llegó a formar parte del equipo de Carlos Manzo y posteriormente continuó dentro de la administración municipal encabezada por Grecia Quiroz.
Su nombre cobró relevancia en la investigación por el asesinato de Manzo luego de que, en enero de 2026, fuera requerida por autoridades ministeriales para rendir declaración.
En ese momento, la Fiscalía de Michoacán informó que Méndez había sido requerida para comparecer ante el Ministerio Público y que quedó en libertad después de rendir su declaración.
La investigación del homicidio también alcanzó a Samuel García Rivero, quien fue señalado por las autoridades dentro de las indagatorias relacionadas con el asesinato del exalcalde.
En este contexto, Méndez Rodríguez afirmó ahora que decidió ampliar su declaración y aportar información que, desde su perspectiva, debe ser considerada por la Fiscalía.
“¿Dónde está el legado de Carlos Manzo?”
En su publicación, la exfuncionaria cuestionó que su despido ocurriera después de que realizó los señalamientos ante la Fiscalía y preguntó si su separación del ayuntamiento de Uruapan podría tener un trasfondo político.
“¿Ya no se tolera la crítica?”, cuestionó.
También preguntó dónde queda el llamado legado de Carlos Manzo y si la actual administración está reproduciendo prácticas contra las que, afirmó, se había luchado.
Méndez Rodríguez sostuvo que dentro del ayuntamiento existen personas que conocen las circunstancias que actualmente son investigadas, pero que algunas prefieren guardar silencio por miedo o conveniencia.
“Yo decidí no callar”, afirmó.
La exsecretaria particular insistió en que el asesinato de Carlos Manzo debe esclarecerse mediante pruebas, investigación y actuaciones de las autoridades, y no a través de confrontaciones públicas o descalificaciones.
“No estoy condenando a nadie. Estoy exigiendo que la autoridad determine la verdad”, escribió.
Finalmente, Méndez Rodríguez advirtió que su despido no impedirá que continúe aportando información a las autoridades y aseguró que acudirá a los tribunales y a la Fiscalía para defender su postura.
“Mi despido no borrará mi derecho a decir la verdad”, señaló.


