El guaraní paraguayo sufre su mayor impacto semanal en casi tres décadas por turbulencias políticas y financieras
La divisa de Paraguay procura alcanzar la estabilidad en el cierre de la semana, luego de atravesar jornadas de fuerte retroceso frente al dólar impulsadas por la intervención de una entidad bancaria y un escenario político convulsionado que incluye un proceso de destitución contra el mandatario Santiago Peña.
Hacia la media mañana, la moneda estadounidense registra una leve baja del 0,08% para situarse en 6.455 guaraníes, aunque acumula un salto semanal del 9,03%, de acuerdo con los registros de Bloomberg. En caso de mantenerse esta tendencia, la economía local experimentará su mayor repunte semanal desde febrero de 1998.
Aquel antecedente histórico se remonta a la semana concluida el 13 de febrero de 1998, periodo en el cual la cotización del dólar experimentó un vertiginoso incremento del 12,95%. En dicha época, el país arrastraba secuelas de una crisis en el sistema financiero desatada en 1995 y profundizada en 1997, obligando al ente emisor a auxiliar a diversas instituciones con problemas de liquidez y a resentir las reservas internacionales.
Wildo González, analista económico, señaló que los problemas recientes en Ueno Bank dispararon la adquisición de divisas extranjeras por parte de corporaciones y particulares. Al respecto, indicó que “cuando aparece incertidumbre, la gente y las tesorerías de empresas se refugian en dólares”.
Factores detrás de la disparada cambiaria
El punto de quiebre comenzó tras la intervención y posterior liquidación de Ueno Bank por parte de la máxima autoridad monetaria, luego de constatar una pérdida crítica en su solvencia. Esta determinación limitó la disponibilidad de fondos para los impositores, avivando la inquietud en los mercados.
La caída de la entidad, ligada a inversiones que el presidente Peña mantuvo hasta marzo de 2025, generó un fuerte revuelo institucional que desembocó en un juicio político y en su frustrada dimisión. Dicho panorama aceleró la compra masiva de moneda extranjera, incrementando la presión sobre el tipo de cambio local.
A pesar de haber anunciado su salida del cargo, el jefe de Estado permanece en funciones debido a la falta de quórum en el Congreso para tratar su dimisión, mientras avanza el juicio político que podría culminar en su relevo y la asunción del vicepresidente Pedro Alliana.
No obstante, el especialista González apunta que la divisa norteamericana ya mostraba un valor considerado bajo previamente. Sus cálculos sitúan el punto de equilibrio en torno a los 6.800 guaraníes, muy por encima de los 5.694 guaraníes observados en octubre.
Mensaje del Presidente de la República, Santiago Peña, al pueblo paraguayo. pic.twitter.com/RBz6IfFV9L
— Santiago Peña (@SantiPenap) November 5, 2026
Desde aquel piso, el tipo de cambio ha trepado un 13,36%, requiriendo todavía un incremento adicional del 5,34% para alcanzar el valor de equilibrio estimado. El experto detalla que “dos tercios del movimiento desde ese mínimo ocurrieron antes de que el Banco Central anunciara la resolución”.
Sin embargo, el factor institucional resulta ineludible. Según su análisis, “el salto más fuerte del episodio coincide con la renuncia del presidente, no con el anuncio de la resolución del banco”.
Por su parte, Ingrid Herrera, líder del área económica en MF Economía e Inversiones, asoció la devaluación con la falta de certezas políticas y las expectativas en torno a la restitución de capitales a los afectados.
“La fuerte depreciación del tipo de cambio está vinculada, fundamentalmente, a la incertidumbre que existe en torno al juicio político al presidente, el inicio de los pagos del seguro de depósito a los ahorristas, y la rapidez con que se den esos pagos”, afirmó la especialista.
González remarcó que este comportamiento responde a “una dolarización doméstica, de empresas y de ahorristas, y es una reacción de cobertura más que de especulación”, advirtiendo que la tensión cambiaria podría prolongarse hasta esclarecer el panorama gubernamental y la conducción del Banco Central.
Vulnerabilidades y desafíos para el mercado local
Uno de los temas pendientes radica en el desembolso de los fondos protegidos de la institución intervenida, cifra que totaliza 5,082 billones de guaraníes (aproximadamente US$787 millones), según estimaciones difundidas por González. Dicha entidad abarcaba el 8,95% del ahorro total del sistema, aunque el 62,6% de sus colocaciones quedó fuera de la cobertura estatal.
El analista advierte que una porción mayoritaria de los recursos del fondo de garantía se encuentra en moneda extranjera, mientras que los reembolsos a los afectados se efectuarán en moneda local.
He pedido una prórroga de 72 horas para ejercer mi defensa. Me notificaron a las 22:15 con un libelo acusatorio y unas 300 fojas de anexos, y pretenden que responda en menos de 12 horas. Eso no es debido proceso.
Voy a exponer mi verdad ante toda la ciudadanía, aunque resulte… pic.twitter.com/Q6jCz4tzUE
— Santiago Peña (@SantiPenap) November 6, 2026
“Lo más probable es que el propio Banco Central le compre esas divisas al Fondo, con lo cual acumula reservas y entrega guaraníes al mercado”, puntualizó el experto, una maniobra que podría inyectar liquidez y presionar aún más el tipo de cambio.
Los riesgos también alcanzan a depositantes institucionales sin respaldo total, destacando el Instituto de Previsión Social (IPS) con una exposición confirmada de US$355 millones.
En la plaza cambiaria, el especialista advierte otra debilidad estructural: el volumen mensual destinado a instrumentos de cobertura apenas llega a US$30 millones, limitando las herramientas de protección empresarial frente a la volatilidad.
“No hay dónde cubrirse a escala”, aseveró González, señalando que el verdadero peligro no radica en la pérdida de valor del guaraní en sí, sino en que la cotización rebase su umbral de equilibrio sostenible.
Perspectivas económicas a mediano plazo
Para Rodrigo Eyzaguirre Miraglia, analista sénior para América Latina en FrontierView, es poco probable que este episodio financiero frene la expansión económica general, aunque sí acentuará la inestabilidad en los mercados.
Asimismo, advirtió que la coyuntura “debilitará la confianza de los inversionistas y deteriorará el entorno empresarial en el corto plazo”.
Cabe recordar que la entidad financiera fue sometida al proceso oficial de resolución a inicios de noviembre, y días después la agencia S&P rebajó su nota crediticia a la categoría de incumplimiento.


