Un panorama global marcado por tensiones geopolíticas y climáticas
El mercado internacional de materias primas atraviesa una etapa de fuerte volatilidad debido a una serie de factores adversos que impactan de manera directa en el suministro global. De acuerdo con las proyecciones publicadas por el Banco Mundial en su informe más reciente, se espera un incremento generalizado del 23% en los precios durante el presente año, seguido por una corrección a la baja del 7% de cara al año 2027.
La evolución de estos mercados estará fuertemente condicionada por el desarrollo de los conflictos en Medio Oriente y el mar Negro, los ritmos de recuperación en la producción de crudo y las consecuencias que el fenómeno meteorológico de El Niño pueda ocasionar sobre las cosechas agrícolas a nivel mundial.
El organismo internacional advierte que “una confluencia de perturbaciones está afectando a los mercados de materias primas”, señalando directamente las hostilidades entre Irán, Estados Unidos e Israel, el enfrentamiento bélico entre Rusia y Ucrania, y las recurrentes amenazas climáticas que ponen en riesgo la producción agropecuaria en distintas regiones del planeta.
El mercado energético: presiones sobre el petróleo Brent y los combustibles
Dentro del sector energético, el petróleo Brent se perfila como uno de los elementos con mayor presión alcista. Las estimaciones sitúan el precio promedio del barril en los US$91 para este año, un salto significativo frente a los US$69 registrados previamente. No obstante, se anticipa un descenso paulatino hasta los US$79 en 2027 y los US$70 en 2028, conforme la oferta internacional logre restablecerse y disminuya la actual escasez de crudo.
Las tensiones geopolíticas en Medio Oriente han provocado una contracción en la oferta que no logra ser compensada por el incremento productivo de otras zonas geográficas. Asimismo, los problemas logísticos derivados de las restricciones al transporte marítimo y los ataques sistemáticos contra embarcaciones comerciales continúan obstaculizando los flujos habituales de mercancías.
En paralelo, el consumo mundial de petróleo experimentará una disminución estimada del 2,5% durante este periodo, configurando una de las mayores contracciones históricas. Este fenómeno responde tanto a los elevados costos del combustible como a las dificultades en la actividad industrial y al avance sostenido en la adopción global de vehículos eléctricos.
De cara al futuro, el informe destaca que “los cambios de comportamiento y de política lejanos del petróleo probablemente dejarán una huella duradera”, aun cuando se proyecta una recuperación del consumo cercana al 2% para 2027 y un retorno de la producción a niveles comparables con los de 2025, siempre y cuando se mantenga la estabilidad en las rutas del Golfo y se normalicen las exportaciones rusas.
En el peor de los escenarios evaluados por la institución financiera, el precio del Brent podría escalar hasta los US$105 por barril en 2027 en caso de que persistan las interrupciones previstas en Medio Oriente y Rusia. Por el contrario, el informe sostiene que “el aumento de los suministros de crudo debería aliviar la estrechez del mercado”, permitiendo la moderación de los precios a mediano plazo.
Bebidas y agricultura: cosechas récord de café frente a la contracción del cacao
El sector agrícola muestra dinámicas heterogéneas. Mientras que los precios de las principales bebidas encadenan una tendencia a la baja debido a la superación parcial de las restricciones de oferta pasadas, el mercado del cacao mantiene una postura restrictiva. Para el café, el organismo prevé que “la producción mundial de café alcanzará un máximo histórico de 190 millones de sacos en 2026-27”, impulsada principalmente por incrementos significativos en las cosechas de países como Brasil, Colombia, Etiopía y Vietnam.
A pesar de este incremento estimado del 6% en la producción cafetera respecto al ciclo anterior, el Banco Mundial recuerda que “las perspectivas siguen sujetas a considerables riesgos relacionados con el clima”, debido a la persistencia de posibles sequías y anomalías térmicas.
Por su parte, el mercado del cacao presenta un comportamiento diferente debido a la merma en las cosechas de África occidental. Tras una fuerte contracción previa, los precios del grano registrarán un repunte estimado del 10% para ubicarse en los US$5,40 por kilogramo en 2027, toda vez que el informe prevé que “el mercado mundial del cacao se estrechará” antes de recuperar su equilibrio natural hacia el año 2028.
Metales industriales y precios de refugio: alta demanda tecnológica y geopolítica
El índice que agrupa a los metales y minerales experimentará un repunte cercano al 25%, impulsado por una demanda internacional sólida que responde de forma directa a la transición energética, el desarrollo de redes eléctricas, la fabricación de vehículos ecológicos y la expansión masiva de los centros de datos encargados de procesar cargas tecnológicas.
En el segmento de los metales preciosos, la incertidumbre geopolítica internacional continúa ejerciendo un rol determinante. El índice general de este grupo crecerá de forma notable este año, apoyado principalmente por las compras estratégicas de los bancos centrales y el apetito de los inversores por activos seguros, antes de registrar correcciones moderadas en los ejercicios siguientes.
Específicamente, el oro mantendrá una cotización elevada con un promedio proyectado en los US$4.600 por onza troy para este año, moderándose gradualmente hacia los US$4.250 en 2027. Sin embargo, el organismo emite una advertencia al señalar que “una relajación duradera de las tensiones geopolíticas podría reducir la demanda de activos refugio”, un factor que, sumado a unas tasas de interés más restrictivas y a la fortaleza del dólar, podría redefinir el rumbo de las cotizaciones globales en el mediano plazo.


