Claudia Sheinbaum arranca supervisión nacional de unidades médicas en Hidalgo en medio de protestas del personal sanitario
La jefa del Ejecutivo federal, Claudia Sheinbaum Pardo, dio inicio este viernes a una amplia jornada de inspección por diversas clínicas y hospitales adscritos al sistema IMSS-Bienestar. El propósito central de esta estrategia es constatar de primera mano el estado operativo de las instalaciones sanitarias y atender de manera directa las demandas y quejas del personal que labora en el sector.
Las actividades de esta gira inaugural se concentraron en el estado de Hidalgo, específicamente en el municipio de Metztitlán. En este punto del recorrido, la mandataria estuvo acompañada por el gobernador de la entidad, Julio Menchaca, quien compartió a través de sus canales digitales detalles sobre la inspección realizada a los centros médicos de la región.
Supervisión técnica y agenda federal
El esquema de trabajo diseñado por el gobierno federal para estas visitas contempla reuniones de evaluación con directivos de los hospitales, coordinadores regionales y el titular del propio organismo sanitario, Alejandro Svarch. Durante los encuentros, las autoridades federales evalúan el estado del equipamiento médico, así como los avances en la integración de plataformas tecnológicas y sistemas digitales para la gestión de la salud pública.
La agenda de la administración federal contempla extender estas supervisiones a lo largo de los 24 estados que actualmente operan bajo el modelo de convenio con el IMSS-Bienestar, con un calendario de recorridos que se mantendrá activo hasta el mes de diciembre. En diversas etapas de estas visitas, la presidenta contará con la participación del secretario de Salud, David Kershenobich, con el fin de detectar necesidades urgentes en materia de infraestructura, abasto y recursos humanos.
Movilizaciones y demandas laborales en la capital
Mientras se desarrollaba el inicio de esta gira en el interior de la República, la situación en la capital del país reflejó un contraste marcado por la tensión gremial. Diversos grupos de trabajadores de la salud llevaron a cabo cortes a la circulación y bloqueos en vialidades estratégicas de la Ciudad de México para exigir mejoras sustanciales en sus condiciones de trabajo.
Entre los reclamos principales del sector destaca la exigencia de un aumento salarial directo del 10 por ciento, además de garantías firmes para la protección de sus derechos laborales y esquemas de jubilación dignos. El sindicato argumenta que la propuesta gubernamental de un incremento ponderado del 8.55 por ciento incluye conceptos adicionales que no impactan de forma equitativa en el sueldo base de los empleados.
Falta de insumos y respuesta institucional
Las demandas del personal no se limitan al aspecto económico. Los manifestantes han señalado de manera reiterada la urgente necesidad de abrir nuevas contrataciones para médicos, enfermeras y personal operativo que permitan cubrir las múltiples plazas vacantes en el sistema público. Asimismo, acusan una persistente escasez de medicamentos, insumos clínicos básicos, herramientas quirúrgicas y mobiliario indispensable para brindar una atención adecuada a la ciudadanía.
Como resultado de las afectaciones al tránsito vehicular provocadas por las protestas, corporaciones de seguridad de la capital desplegaron operativos para liberar las vialidades bloqueadas. Por su parte, la Secretaría de Gobernación ha hecho un llamado constante a mantener las mesas de negociación abiertas, exhortando a los inconformes a privilegiar el diálogo y evitar afectaciones prolongadas a terceros, mientras la administración federal continúa evaluando los retos estructurales del sistema sanitario nacional.


