El narcotráfico mexicano bajo la lupa internacional
La organización internacional Reporteros Sin Fronteras (RSF) ha incorporado formalmente al Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG) dentro de su prestigioso y preocupante índice conocido como los ‘Depredadores de la Libertad de Prensa’. Esta decisión responde directamente a la sistemática intimidación, las agresiones mortales y el control informativo que este grupo delictivo ejerce sobre los profesionales de la comunicación en territorio mexicano, consolidando un panorama sumamente hostil para la labor informativa.
Dentro de esta misma clasificación global, el grupo criminal fundado por el difunto Nemesio Oseguera, identificado como ‘El Mencho’, comparte espacio con diversos jefes de Estado y administraciones gubernamentales de todo el mundo que históricamente han mantenido confrontaciones directas contra los medios de comunicación y los informadores independientes.
Métodos de coacción y control informativo
Las alarmas se encendieron con mayor intensidad tras los sucesos ocurridos el pasado 22 de febrero, jornada en la cual al menos 8 periodistas sufrieron agresiones directas, amenazas de muerte o el despojo de sus herramientas de trabajo en medio de la escalada de violencia desatada tras la muerte de su máximo líder durante un operativo militar en Tapalpa, Jalisco.
De acuerdo con los análisis documentados por RSF, la estrategia del cártel incluye métodos de extrema presión como secuestros, coacciones físicas y campañas de amedrentamiento destinadas a silenciar cualquier investigación incómoda. Los informadores locales que indagan en las redes del crimen organizado son los más vulnerables frente a esta ofensiva.
A pesar de las declaraciones emitidas por la propia estructura criminal en el pasado, donde señalaban: “No estoy en contra de la libertad de expresión, sino de quienes me atacan directamente”, la realidad en las calles demuestra lo contrario. Entre los casos más sonados de intimidación pública destacan las amenazas lanzadas contra comunicadores reconocidos a nivel nacional como Azucena Uresti y Carlos Jiménez, popularmente conocido como ‘C4’.
Estadísticas alarmantes sobre la violencia letal
La organización defensora de los derechos de los comunicadores subraya que el accionar violento del grupo criminal ha contribuido de manera significativa a elevar las cifras fatales en el país. Desde el año 2006 se contabilizan 169 periodistas asesinados en México, de los cuales el 98 por ciento pertenecían a medios locales y regionales, operando en las zonas más conflictivas de la nación.
Los datos oficiales recopilados revelan que 34 comunicadores sufrieron agresiones físicas severas antes de perder la vida. Asimismo, la investigación señala que 100 de las víctimas fatales de las últimas dos décadas se encontraban cubriendo asuntos relacionados con la delincuencia organizada y la fuente policíaca, mientras que otros 78 profesionales combinaban sus labores con la cobertura de temas políticos y de actualidad gubernamental.
La combinación letal entre el poder de los cárteles de la droga y las redes de corrupción institucional ha dejado además un saldo de 24 periodistas desaparecidos en el periodo comprendido entre 2006 y 2026, evidenciando una crisis persistente que continúa afectando los cimientos de la democracia y el derecho a la información en el país.


