La entidad financiera Bank of America ha implementado una profunda modificación en su estrategia de inversión para los mercados accionarios de América Latina, apostando de manera más agresiva por la región andina mientras reduce sustancialmente su exposición al territorio mexicano. Esta reasignación responde directamente a factores de incertidumbre macroeconómica, inquietudes de carácter fiscal y la debilidad en la actividad económica interna de algunas naciones.
El ascenso de los mercados andinos y el freno en territorio mexicano
Uno de los movimientos más significativos de esta reestructuración involucra a Perú, cuyo mercado bursátil escaló a una recomendación de sobreponderar tras haber permanecido en infraponderar. Los expertos asignaron a la plaza peruana una asignación estratégica del 8%, superando el 6,2% fijado por el índice de referencia MSCI LatAm. Por su parte, Colombia mantiene una postura similar de sobreponderación con un 3%, mientras que Chile se conserva en un nivel neutral con un 7%.
En contraste, la exposición hacia México sufrió un recorte drástico hasta situarse en el 20%, lo que representa una brecha de 5,5 puntos porcentuales por debajo del indicador regional. Desde la perspectiva de la entidad bancaria, la desaceleración en la actividad económica, las dudas en torno a la renovación anual del tratado comercial norteamericano y los riesgos fiscales latentes constituyen barreras severas para el flujo de capitales corporativos.
Panorama en las principales economías del cono sur
Brasil continúa consolidándose como la mayor concentración del portafolio al abarcar el 58% de la asignación total, manteniéndose prácticamente alineado con el 58,8% de la referencia bursátil. Los analistas observan un escenario electoral altamente disputado y proyectan una desaceleración gradual en el Producto Interno Bruto, estimando que este baje del 2,3% previsto para el año en curso hasta tocar el 1% al cierre del periodo proyectado.
En el extremo sur, Argentina conserva una recomendación favorable de sobreponderación con una ponderación fija del 4% dentro de la estrategia. A pesar de que la reactivación económica ha avanzado a un ritmo menor al esperado inicialmente por los analistas, la confianza en las reformas estructurales ha motivado un rebalanceo hacia el sector energético, priorizando a corporaciones con sólidos fundamentos de caja y amplias oportunidades de desarrollo en nichos como el gas natural.
Selección corporativa y criterios de diversificación
La nueva arquitectura del portafolio incorpora ajustes tácticos en diversas plazas bursátiles para mitigar riesgos sectoriales. En México se optó por excluir firmas expuestas al consumo interno volátil e integrar alternativas con mayor respaldo internacional. Paralelamente, en el mercado brasileño se priorizan compañías de gran capitalización, alta liquidez y balances financieros robustos que permitan sortear la volatilidad monetaria y los ajustes en las tasas de interés.
Con este panorama, la estrategia general del banco busca privilegiar la disciplina fiscal, el aprovechamiento de los altos precios de las materias primas y la ejecución efectiva de las agendas de reformas estructurales en los países andinos, mientras monitorea de cerca los procesos electorales venideros y la evolución regulatoria en las economías más grandes de la región.


