Durante su participación en la 47ª Convención Anual del Instituto Argentino de Ejecutivos de Finanzas (IAEF) celebrada en Puerto Iguazú, Misiones, el vicepresidente del Banco Central de la República Argentina (BCRA), Vladimir Werning, rechazó enfáticamente las iniciativas impulsadas por sectores de la oposición legislativa para intervenir en la morosidad del sistema financiero. El funcionario calificó estos proyectos como medidas de corte populista que ponen en riesgo la expansión del financiamiento futuro.
La situación de la mora y las críticas al sector bancario
Ante un auditorio compuesto por referentes del sector financiero, el representante del equipo económico argumentó que los bancos comerciales tienen capacidad de absorber las pérdidas por las decisiones equivocadas que han tomado y descartó cualquier tipo de asistencia estatal externa para resolver este desajuste. No obstante, cuestionó con dureza a las entidades financieras por mantener costos de refinanciación sumamente elevados.
En este sentido, el directivo señaló que las tasas aplicadas para reestructurar deudas han descendido apenas un cuarto desde el pico registrado durante el proceso electoral, calificando dichos montos como impagables para los deudores. “Esas refinanciaciones tienen que venir con tasas de interés mucho más bajas para darle oportunidad de pago, tienen que venir con plazos más largos”, solicitó, añadiendo que la carga tributaria global alcanza un 25% en promedio, impulsada mayormente por tributos provinciales y tasas de nivel municipal.
A pesar de las críticas parlamentarias y del debate previsto en la Cámara de Diputados en torno a cerca de treinta proyectos presentados por la oposición, el vicepresidente del BCRA defendió que la morosidad representa un asunto estrictamente entre privados. Asimismo, anticipó un cambio en la tendencia general: el ciclo de la mora tocó un pico que coincidió con el momento de mayor contracción del crédito, por lo que proyecta una compresión del índice para los próximos meses a medida que el financiamiento privado comience a repuntar.
Estabilidad macroeconómica y rechazo a la inflación
Profundizando en el rumbo macroeconómico del país, Werning advirtió sobre los peligros de subestimar el impacto del incremento de precios. En clara oposición a las posturas que sugieren tolerar incrementos inflacionarios moderados en pos de dinamizar la actividad económica, sentenció que la estabilidad económica es necesaria para el crecimiento y que la evidencia empírica contradice por completo dicha teoría.
El funcionario aseguró que la dinámica inflacionaria se encuentra transitando una senda descendente firme gracias al control estricto de la base monetaria implementado por la entidad monetaria durante el periodo reciente. Esto ha permitido neutralizar choques transitorios y evitar presiones persistentes sobre el costo de vida general.
Fortalecimiento de reservas y blindaje cambiario
En el plano cambiario y de reservas internacionales, el integrante del directorio del BCRA destacó el desempeño acumulado desde el inicio de la actual gestión gubernamental. Según precisó, los activos externos aumentaron en aproximadamente US$30.000 millones, logro alcanzado de manera simultánea a la cancelación de compromisos netos superiores a los US$40.000 millones y al levantamiento de restricciones operativas que obstaculizaban el acceso corporativo a divisas.
Para mitigar eventuales escenarios de volatilidad de cara a los próximos meses, la institución monetaria amplió su disponibilidad de liquidez por encima de los US$20.000 millones combinando la renovación de acuerdos de intercambio de monedas y posiciones en mercados de futuros. Con estas herramientas, la administración pretende influir en el mercado mediante intervenciones de menor intensidad pero de mayor efectividad.
La reforma de la Carta Orgánica y el cambio de paradigma
Hacia el tramo final de su exposición, el funcionario enfatizó la trascendencia de la modificación estructural de la Carta Orgánica del organismo financiero, señalando que representa un freno legal contra el uso discrecional de los recursos públicos por parte de las administraciones gubernamentales. De acuerdo con las estimaciones presentadas, los distintos gobiernos comprendidos entre 2003 y 2023 provocaron un perjuicio patrimonial equivalente al 85% del PBI.
Para concluir, Werning contrastó esta herencia con el escenario actual, subrayando que el sistema bancario nacional logró reconvertirse tras abandonar el esquema de financiamiento masivo al sector público, donde la probabilidad de impago solía ubicarse en el 80%. Concluyó afirmando que esta transformación institucional fue posible gracias a la intervención oportuna impulsada por el presidente Javier Milei.


