El deporte ciencia ha presenciado un hito sin precedentes en materia de precocidad. La jugadora británica Bodhana Sivanandan batió el récord histórico al obtener el título de Maestra Internacional Femenina (WGM), un reconocimiento otorgado por la Federación Internacional de Ajedrez (FIDE) que corona una trayectoria fulgurante iniciada durante su infancia.
Un récord histórico alcanzado en Samarcanda
La hazaña se materializó durante el desarrollo de la Olimpiada de Ajedrez celebrada en Samarcanda, Uzbekistán. En dicha cita internacional, Sivanandan fijó la nueva marca con una edad exacta de 11 años, seis meses y 18 días.
De este modo, la joven promesa británica superó el registro histórico que compartían las destacadas ajedrecistas Hou Yifan y Kateryna Lagno, quienes habían alcanzado el prestigioso galardón a la edad de 12 años.
Desempeño sobresaliente en el primer tablero
La magnitud del logro se amplifica al analizar su rendimiento en el torneo. Con la responsabilidad de ocupar el primer tablero del combinado nacional femenino de Inglaterra, Sivanandan disputó un total de 11 rondas en las que acumuló ocho puntos, resultado de seis victorias, cuatro tablas y una única derrota.
Entre los momentos más destacados de su participación figuran empates de alto nivel frente a contrincantes consagradas como la gran maestra y excampeona europea Nana Dzagnidze, así como ante la campeona europea femenina Anastasiia Hnatyshyn.
Gracias a este desempeño, la prodigio inglesa cumplió con creces los requisitos reglamentarios, incluyendo la obtención de la tercera y última norma necesaria, además de superar holgadamente el rating mínimo de 2,300 puntos exigido por la normativa oficial.
Nuevos horizontes y el regreso a las aulas
El camino de Sivanandan en la élite competitiva continúa acumulando marcas memorables. Previamente, en agosto de 2026, se había coronado como la campeona británica absoluta más joven de la historia. Asimismo, su debut en una Olimpiada se produjo con apenas nueve años en Budapest, donde compitió en el cuarto tablero antes de ascender al primer puesto de su selección.
Paralelamente a la obtención del título WGM, la jugadora sumó su segunda norma de Maestra Internacional (IM), una distinción de carácter absoluto que exige estándares de competitividad todavía más rigurosos.
Pese a su creciente protagonismo en el circuito internacional y los múltiples reconocimientos obtenidos desde que comenzó a practicar la disciplina durante los confinamientos de la pandemia de COVID-19, la joven prodigio deberá afrontar su próximo compromiso lejos de las 64 casillas: regresar a sus obligaciones escolares cotidianas.


