A casi un año del magnicidio de Carlos Manzo, las pesquisas apuntan hacia su propio equipo
A 11 meses del atentado que cobró la vida del alcalde de Uruapan, Carlos Manzo, las indagatorias ministeriales han comenzado a centrarse en el interior del autodenominado Movimiento del Sombrero. El caso ha generado tensiones políticas y señalamientos directos que alcanzan a su expareja y actual presidenta municipal sustituta, Grecia Quiroz.
En 2024, Carlos Manzo asumió la administración local por la vía independiente en una demarcación fuertemente golpeada por la criminalidad y las extorsiones. Sin embargo, las expectativas de transformación institucional se disiparon rápidamente tras su homicidio, dando paso a disputas en torno a la sucesión del poder local.
Señalamientos contra el círculo cercano
Juan Manzo, hermano de la víctima y actual subsecretario de Gobierno, ha cuestionado públicamente la falta de cooperación de ciertos colaboradores cercanos al exedil. Entre los principales señalados se encuentra José Manuel Jiménez Miranda, exjefe de escoltas y responsable de la seguridad la noche del 1 de noviembre, fecha en que ocurrió el crimen. El exmilitar, quien previamente había sido separado del cargo por acusaciones de violencia familiar, se encuentra prófugo de la justicia tras el atentado.
Por su parte, Grecia Quiroz ha mantenido una postura neutral frente a la ausencia del encargado de proteger al exalcalde. A esto se suman las declaraciones del diputado local Carlos Tafolla, perteneciente al mismo movimiento político, quien presuntamente celebró la evasión de la justicia por parte del exescolta.
Otro de los nombres bajo la lupa es el de Samuel García Rivero, exjefe de Relaciones Públicas y Protocolo, señalado de presuntamente filtrar información institucional al Cártel Jalisco Nueva Generación. De acuerdo con denuncias de exfuncionarios municipales, García Rivero ingresó a la administración por recomendación de la actual alcaldesa y percibía un sueldo de 70 mil pesos mensuales.
Vínculos y resistencia judicial
Las indagatorias también han puesto atención en los nexos con Alexis Jesús N, alias El Brilloso, señalado como presunto responsable directo del homicidio. Tras negar inicialmente cualquier relación, Grecia Quiroz reconoció posteriormente un vínculo de cercanía, afirmando que el alcalde había intentado apartarlo de actividades ilícitas.
Ante estas inconsistencias, figuras políticas como el líder estatal del PRI, Guillermo Valencia, han solicitado profundizar las investigaciones sobre la estructura del Movimiento del Sombrero para descartar cualquier colusión con grupos delictivos.
Uno de los puntos más críticos en el proceso es la negativa de la alcaldesa a entregar los teléfonos celulares del exedil, considerados una prueba determinante para esclarecer los hechos. La Fiscalía de Michoacán anunció que emitirá un nuevo requerimiento legal, advirtiendo que el incumplimiento podría derivar en sanciones que incluyan el arresto.
Crisis de seguridad en Uruapan
Mientras el proceso judicial avanza con tropiezos, Uruapan enfrenta una severa crisis de gobernabilidad e inseguridad, figurando entre las regiones con mayores índices de violencia y problemas en servicios públicos básicos como la recolección de basura.

En el plano político estatal, el senador Raúl Morón ha manifestado su inconformidad ante las decisiones internas de Morena rumbo a los próximos procesos electorales, anunciando que evaluará su ruta política en los siguientes días.


