Impulso a la transición energética en México
El sector energético mexicano ha dado un paso relevante hacia la diversificación de su matriz eléctrica con la autorización oficial de seis nuevos proyectos privados de generación solar fotovoltaica. Esta iniciativa, impulsada bajo la administración federal, movilizará una inyección de capital estimada en 750 millones de dólares por parte de distintas compañías del sector.
La medida forma parte de los esfuerzos institucionales orientados a robustecer la infraestructura eléctrica nacional, la cual ha enfrentado desafíos recientes derivados de la saturación de las redes y la necesidad de modernización. Con estos avales, las autoridades buscan dinamizar la economía local mediante la atracción de capital privado hacia tecnologías limpias.
Distribución de permisos y empresas beneficiadas
De acuerdo con los registros oficiales obtenidos a través del organismo regulador, los permisos fueron entregados a tres corporativos diferentes tras superar los filtros de la segunda convocatoria gubernamental destinada a inversionistas particulares.
La subsidiaria Green Park Energy, perteneciente a la firma Cox, acaparó tres de las autorizaciones concedidas por la Comisión Nacional de Energía. Por su parte, Ammper Generación —empresa ligada al grupo financiero Invex Controladora— consiguió dos mandatos, mientras que la corporación Viva el Sol sumó un proyecto a su favor.
Las nuevas plantas fotovoltaicas estarán geográficamente distribuidas en diversas regiones del país para mitigar los desequilibrios de suministro. Las instalaciones de Cox se edificarán en las demarcaciones territoriales de Aguascalientes, Jalisco y Guanajuato; los complejos de Invex se levantarán en Tlaxcala y Morelos; y la central de Viva el Sol se emplazará en Coahuila.
Capacidad técnica y plazos de ejecución
El paquete completo de autorizaciones, oficializado con fecha del 5 de noviembre de 2026, operará bajo el esquema de generación correspondiente al Mercado Eléctrico Mayorista. Desde el punto de vista técnico, las seis centrales sumarán una capacidad instalada conjunta de 649 MegaWatts e incorporarán sistemas avanzados de almacenamiento de energía.
Respecto al impacto financiero de la iniciativa, la Secretaría de Energía (Sener) puntualizó mediante un comunicado institucional que “las seis centrales implican una inversión de alrededor de US$750 millones”.
El proceso de selección evidenció un filtro riguroso, ya que de un total de 57 solicitudes presentadas ante la dependencia, únicamente el 11% logró cumplir con la totalidad de los criterios técnicos y jurídicos exigidos. En cuanto al cronograma de puesta en marcha, la autoridad sectorial detalló que el 37% de la capacidad autorizada comenzará operaciones durante el año 2028, mientras que el 63% restante lo hará en 2029.
Geográficamente, la Región Occidente incorporará 350 MW, la zona Oriental sumará 289 MW y la demarcación Noreste aportará 10 MW. Asimismo, la Sener aclaró que las propuestas que no resultaron seleccionadas en esta ronda podrán participar en futuras convocatorias o tramitarse por la vía ordinaria.
Metas de sustentabilidad a largo plazo
Esta segunda ronda de licitaciones da continuidad a la estrategia iniciada en diciembre de 2025, consolidando un esquema donde actores privados participan activamente en la expansión del Sistema Eléctrico Nacional. Con estas acciones, la administración federal mantiene firme su objetivo estratégico de elevar la aportación de fuentes renovables hasta alcanzar el 38% de la generación eléctrica total del país rumbo al año 2030.


