El doctor Raúl Tortolero presentó su nuevo libro, titulado Derecha popular: Geopolítica cristiana de la clase trabajadora frente al dragón rojo. Como su nombre lo indica, se trata de un análisis histórico sobre la influencia del cristianismo en las conquistas laborales y el reconocimiento de los derechos de los trabajadores, en contra de la idea de que la derecha y los conservadores están del lado del empresario (o dueño del capital).
A través de un revisionismo histórico, el militante del PAN y presidente del Consejo Nacional de la Nueva Derecha aseguró que en el pasado la derecha era popular y no elitista, y que Karl Marx propuso un «absurdo», la célebre dictadura del proletariado, algo que explicaría el respaldo popular y auge de los gobiernos de derecha en América Latina.
«Hay que pensar también que Marx llama a los a los pobres para que se unan (proletarios del mundo, uníos), pero para algo totalmente malo, que es para asesinar a los burgueses, para asesinar en una revolución sangrienta a los dueños de los medios de producción, quedarse con sus propiedades, cosa que también es un crimen, y después imponer una dictadura del proletariado», dijo Tortolero Crespo.
«Entonces, no llama a los pobres para nada bueno. Es absurdo. Es la mente de un psicótico que piensa que podría ser una solución social que un sector social como el de los pobres asesine a otro sector social que es el de los ricos, y eso le llame solución social. O sea, eso es absurdo, eso es delirante. Claro que como cristianos nos oponemos a esto frontalmente», agregó.
Tortolero Crespo.
Recordó que en la
encíclica del papa León XIII, llamada Rerum novarum de 1891, donde el vicario de Cristo planteó las bases modernas del cristianismo y los intereses de la clase obrera. El mismo papa que retomó Robert Francis Prevost para su pontificado.
«La bandera de los pobres, la bandera de ayudar a los pobres, comienza para nosotros comienza con el cristianismo. Tan es así que Cristo decide nacer pobre, nace en un pesebre», dijo.
«Pudiendo nacer rico, en un Palacio, decide nacer en lo más humilde y tener un como papá como José que es un carpintero, que en ese tiempo un carpintero también era como un albañil, o sea, en lo pobre de lo pobre. Y cuando ya de grande le preguntan en dónde duermes, él dice: ‘Vengan a ver, el hijo de dios no tiene donde reposar su cabeza’. O sea, era algo humilde, humilde en serio», completó.
Por último, en correspondencia con su análisis histórico, Raúl Tortolero aseguró que hay un prejuicio en la sociedad mexicana sobre el partido que representa a la clase trabajadora: el partido fundado por Andrés Manuel López Obrador, lo cual en opinión de Tortolero es falso, pues la derecha popular también representa a los trabajadores y puede ser su vehículo en las urnas.
«A nivel político -e inclusive, aquí sí ya al final de la línea, a nivel electoral- se necesita, digamos, ampliar nuestro pensamiento democrático a toda la gente. No puede ser que la gente siga con ese prejuicio de que si es pobre, de que si no tiene recursos, va a ir a dar a la izquierda o particularmente a Morena. Eso es una gran mentira. En el PAN toda la gente es bienvenida, y sobre todo diría yo el trabajador», concluyó.


