La bonanza internacional de los metales preciosos e industriales otorga al mandato de José Antonio Kast un margen financiero inédito para relajar las medidas de rigor presupuestario en el territorio chileno. Sin embargo, diversas evaluaciones especializadas apuntan a que la estabilidad a largo plazo de las finanzas estatales dependerá estrictamente de la eficacia gubernamental para aplicar los ajustes prometidos y de la permanencia de estos recursos excepcionales.
Desde la perspectiva de la firma calificadora Fitch Ratings, la recuperación económica estatal se fundamenta primordialmente en la recaudación generada por el mercado del metal rojo y el litio, dejando en un segundo plano las políticas de contención del gasto. Cabe destacar que la valorización positiva del cobre impulsó las arcas públicas a pesar de registrarse reducciones significativas en los volúmenes de extracción.
Nuevas proyecciones y flexibilidad en el gasto público
El plan presupuestario diseñado para 2027 contempla una elevación del gasto equivalente al 2,7% frente a la previsión anterior. Esta variación obedece a que el desembolso correspondiente a 2026 superará el cálculo inicial debido a la aplicación de iniciativas contracíclicas y a un ritmo más dinámico en la inversión pública durante el tramo final del ejercicio.
La administración central fijó un incremento real del gasto del 1,5% para 2027, utilizando como referencia el nivel de ejecución previsto para el periodo previo. Dicho esquema otorga al Ejecutivo una mayor holgura para amortiguar los periodos de desaceleración en la actividad productiva nacional.
👩🏻👨🏻🇨🇱 El 75% de los chilenos considera que la minería es la actividad productiva que más contribuye al desarrollo del país, según los datos arrojados por la última edición de la encuesta Descifra.
🙌 El estudio, realizado entre el 22 y el 26 de agosto, también muestra que el… pic.twitter.com/JPv1fymu3E
— Codelco (@CodelcoChile) September 3, 2025
Dentro de la planificación financiera, se prioriza el impulso a la obra civil por encima de los compromisos operativos fijos. Mientras que las partidas de inversión registrarán un avance del 7,3%, el gasto corriente experimentará un crecimiento moderado del 0,6%, reflejando el interés oficial por dinamizar la economía mediante proyectos de infraestructura y programas de empleo masivo.
Factores de riesgo y desafíos macroeconómicos
La desaceleración proyectada para el país sudamericano representa un obstáculo latente para la estabilización de las cuentas nacionales. El Ministerio de Hacienda ajustó a la baja su expectativa de expansión económica al 0,7% para 2026, influenciado por el comportamiento adverso de la industria extractiva y contingencias climatológicas.
La debilidad en el mercado laboral y las paralizaciones temporales en la oferta minera provocaron que el termómetro mensual de la actividad económica mostrara caídas interanuales, incrementando la probabilidad de un escenario de estancamiento financiero. No obstante, las autoridades proyectan un repunte del 3,3% para 2027, respaldado por la reactivación del sector minero y nuevas facilidades tributarias contempladas en la Ley de Reconstrucción Nacional.
El cobre mostró una fuerte ruptura técnica la semana pasada y lo veníamos señalando.
FCX, Southern Copper y Rio Tinto rompieron sus medias técnicas.
Quedaron en zona de camino hacia nuevos récords.
La semana pasada el precio hizo una pausa, con una suba de inventarios en… https://t.co/c5z1VkkQA5
— Roberto A. Ruarte (@roberto_ruarte) August 27, 2026
Vulnerabilidad ante la volatilidad de las materias primas
La principal amenaza para la trayectoria fiscal radica en una eventual contracción de los precios internacionales del cobre y el litio. Una caída en las cotizaciones pondría en riesgo los ingresos extraordinarios que hoy sustentan la flexibilidad presupuestaria. Pese a estos desafíos, la agencia ratificó la nota soberana del país en ‘A-’ con perspectiva estable, sustentada en una evolución predecible de los compromisos de deuda en proporción al Producto Interno Bruto.
Con el nuevo esquema de cuentas públicas, el Ejecutivo proyecta reducir el déficit financiero al 1,8% del PIB hacia el cierre de 2026, optimizando de manera paulatina los indicadores de endeudamiento estatal para los próximos años.


