Denuncian abandono institucional y falta de peritos en la zona
La tensión entre las autoridades federales y las organizaciones civiles se ha intensificado luego de que Indira Navarro, líder del colectivo Guerreros buscadores de Jalisco, desmintiera categóricamente las versiones de la Fiscalía General de la República (FGR) sobre los hallazgos en el predio conocido como rancho Izaguirre. De acuerdo con la activista, los testimonios recabados y las evidencias físicas confirman que el lugar funcionaba como una instalación de exterminio a gran escala.
Durante una entrevista concedida a medios de comunicación, la representante social explicó que los datos aportados por un exintegrante de la delincuencia organizada coinciden plenamente con las pistas que su agrupación ha seguido en los terrenos colindantes. “Nosotros teníamos conocimiento de este testimonio porque también tuvimos información sobre él porque fue lo que nos llevó a hacer descubrimientos cerca del rancho Izaguirre que fue un crematorio muy grande”, declaró Navarro ante los micrófonos.
Asimismo, la defensora de derechos humanos reprochó la falta de compromiso por parte de las instituciones encargadas de procurar justicia, señalando que el polígono permanece olvidado por la FGR a pesar de las promesas oficiales de mantener una vigilancia constante y ofrecer informes periódicos sobre el avance de las pesquisas forenses en la región.
Como ejemplo de esta situación, la líder social detalló que el 30 de julio volvimos a dar con restos humanos en las inmediaciones. En esa ocasión, constataron mediante sobrevuelos con aeronaves no tripuladas la ausencia total de personal técnico. Aunque las autoridades federales argumentaron que la falta de presencia se debió a un cambio de turno, los colectivos denunciaron que la maleza ha vuelto a invadir los puntos de interés sin que se lleven a cabo las labores de excavación prometidas.
Evidencias físicas respaldan la versión de las familias buscadoras
Los trabajos independientes realizados por las familias han permitido recuperar diversos indicios materiales que corroboran la magnitud de la tragedia en el sitio. Entre los objetos localizados recientemente figuran restos humanos calcinados, además de llaves, diversos accesorios personales y fragmentos de calzado que quedaron esparcidos en los alrededores del rancho Izaguirre.
Ante la postura oficial de descalificar los testimonios que circulan públicamente, Navarro cuestionó la rapidez con la que las instancias de procuración de justicia rechazan los datos proporcionados por testigos clave. “Lo que me llama la atención es cómo de manera inmediata dicen que es falso cuando ellos tienen información de ese testigo que dio información también. Nosotros no tenemos por qué mentir, siempre vamos a hablar con la verdad y con las pruebas”, aseveró la activista.
La líder buscadora enfatizó que la fiscalía federal tiene pleno conocimiento sobre la veracidad de los datos aportados por fuentes internas del grupo delictivo, las cuales habrían advertido sobre operaciones criminales de extrema gravedad en el predio. Pese a ello, lamentó que las promesas de transparentar los avances en la investigación sigan sin cumplirse cabalmente.
Testimonios de exintegrantes del crimen organizado
Las declaraciones de los colectivos cobran relevancia tras darse a conocer el testimonio de un presunto integrante del CJNG, quien operaba como sicario en la zona y aseguró que en el Rancho Izaguirre fueron ejecutadas más de 500 personas, adjudicándose personalmente la incineración de al menos 250 víctimas durante su estancia en el lugar.
Según la dirigente de los Guerreros buscadores de Jalisco, dicho sujeto estableció comunicación directa con las familias en el pasado para alertar sobre la ubicación exacta de fosas clandestinas. “A nosotros nos ha dado alrededor de tres puntos positivos, la FGR también lo sabe. Son las únicas llamadas que hemos recibido de este personaje, pero nosotros hemos dado aviso a las autoridades”, puntualizó.
Por su parte, la FGR ha sostenido que las acusaciones sobre incineraciones masivas carecen de sustento y ha afirmado que el procesamiento pericial del inmueble registra un avance del 92 por ciento. No obstante, desde el descubrimiento inicial del sitio en el año 2025, las agrupaciones civiles han documentado de manera sistemática indicios de tortura, desaparición sistemática y métodos atroces de exterminio perpetrados por estructuras criminales en este punto del estado.


