una medida nacional para combatir la caída en el rendimiento académico
el gobierno federal mexicano ha anunciado la implementación de una prohibición estricta del uso de teléfonos celulares y tabletas en todas las instituciones educativas del país correspondientes a los niveles de primaria y secundaria, tanto del sector público como del privado. esta decisión se toma en un contexto crítico marcado por un preocupante descenso en el desempeño escolar en áreas fundamentales como matemáticas y comprensión lectora, sumándose así a una serie de naciones que han optado por regular la presencia de dispositivos digitales en los salones de clase.
el consenso se logró tras una sesión del consejo nacional de autoridades educativas (conaedu), donde se determinó la necesidad de frenar la distracción que generan las pantallas durante las jornadas escolares. la estrategia busca priorizar el desarrollo cognitivo y el aprovechamiento académico de los menores mediante la limitación de herramientas tecnológicas que, según los expertos, han mermado la concentración y la interacción social en los centros de estudio.
calendario de implementación y lineamientos oficiales
durante su habitual conferencia de prensa matutina, la mandataria federal detalló los plazos establecidos para la entrada en vigor de esta normativa. tras la promulgación del acuerdo en el diario oficial de la federación (dof), se abrirá un periodo de 30 días destinados a la difusión y organización de asambleas informativas dirigidas a la comunidad escolar.
“a partir del martes 3 de noviembre entraría en vigor (la restricción). celulares o pantallas solo podrían usarse para alguna emergencia, algún tema particular de las niñas y niños, lo pueden tener guardado en su mochila, pero ni en las clases ni en el recreo se podrán usar los celulares”.
claudia sheinbaum, presidenta de méxico
por su parte, el titular de la secretaría de educación pública (sep) puntualizó que la medida cuenta con el respaldo del magisterio nacional, señalando que el 81% de los docentes consultados manifestaron su preocupación por el impacto adverso que la irrupción tecnológica ha tenido en las aulas. asimismo, aclaró que en el nivel bachillerato la aplicación dependerá de acuerdos internos entre el cuerpo docente para garantizar un enfoque estrictamente pedagógico, mientras que las instituciones de educación superior mantendrán la autonomía para regular su propia ciudadanía digital.
el trasfondo de la crisis educativa y la tendencia internacional
la urgencia por regular los dispositivos móviles coincide con la reciente divulgación de los datos arrojados por la evaluación pisa, en la cual el país registró los puntajes más bajos de las últimas dos décadas en matemáticas y lectura. de acuerdo con análisis del instituto mexicano para la competitividad (imco), el territorio nacional se ubicó en el penúltimo peldaño en ciencias y comprensión lectora dentro de la organización para la cooperación y el desarrollo económicos (ocde).
adicionalmente, las estadísticas revelan que la mitad del alumnado no logra superar el umbral básico de aprendizaje en ciencias, y únicamente el 0,5% de los estudiantes alcanza las categorías de alto rendimiento. ante este panorama, las autoridades federales recalcaron que esta directriz no representa una censura, sino una guía orientada a proteger la salud mental de la infancia y la juventud frente a diseños de plataformas digitales catalogados como adictivos a nivel global.


