Hacienda eleva el apoyo al diésel a su nivel máximo en cuatro años tras un fuerte incremento
La Secretaría de Hacienda y Crédito Público ha tomado la decisión de aplicar una inyección de recursos sin precedentes recientes para amortiguar el costo de los combustibles en el mercado nacional. De acuerdo con el aviso oficial difundido en el Diario Oficial de la Federación, se determinó otorgar un subsidio adicional para los conductores y transportistas que adquieren este insumo fundamental para la economía y la cadena de suministro del país.
La medida contempla un respaldo económico de 1.8361 pesos por cada litro de diésel comercializado durante el periodo comprendido entre el 19 y el 25 de septiembre. Esta cifra marca un hito en la política fiscal reciente, situándose en el punto más elevado de los últimos cuatro años para este tipo de compensaciones monetarias dirigidas a contener las fluctuaciones del mercado energético.
Un salto abrupto en los apoyos fiscales
Para contextualizar la dimensión de este ajuste económico, es necesario retrotraerse hasta la semana del 10 al 16 de septiembre de 2022. En aquel entonces, el respaldo gubernamental extraordinario se situó en los 2.0705 pesos por unidad, una cifra que se mantuvo como referencia antes de la moderación gradual de las cotizaciones internacionales del petróleo y sus derivados.
El cambio más llamativo de esta nueva disposición radica en su brutal aceleración porcentual si se compara con el periodo inmediato anterior. Entre el 12 y el 18 de septiembre, el beneficio económico aprobado por las autoridades financieras fue de apenas 0.1501 pesos por cada litro. Al pasar de esa cifra marginal a los actuales 1.8361 pesos, el incremento neto se tradujo en un salto exponencial del 1,123 por ciento en cuestión de siete días.
Estrategia combinada para contener la carestía
Este respaldo económico extraordinario no actúa en solitario, sino que se complementa con la política tributaria ordinaria aplicada a través del Impuesto Especial sobre Producción y Servicios. Para el ciclo semanal fijado entre el 19 y el 25 de septiembre, el gobierno federal mantendrá una exención total del gravamen equivalente a un 100 por ciento, lo que se traduce en un desahogo directo de 7.3634 pesos por litro.
Al sumar ambas herramientas financieras implementadas desde las oficinas hacendarias, el beneficio total otorgado a los consumidores alcanza los 9.1995 pesos por cada litro adquirido. Esta cifra global se compone de la exención tributaria mediante el IEPS y del componente adicional destinado a evitar alzas drásticas en las estaciones de servicio.
Diversos especialistas en materia energética han analizado el impacto financiero de estas decisiones gubernamentales. Al respecto, Ramsés Pech, socio de Caraiva y Asociados-León & Pech Architects, estimó que mantener el precio del diésel en México alrededor de 27 pesos por litro podría representar un costo fiscal cercano a 4.9 mil millones de pesos tan solo en septiembre.
Los mecanismos complementarios de protección al consumidor comenzaron a aplicarse de manera formal en marzo de 2022. Su propósito principal ha sido servir como un escudo financiero frente a las fuertes volatilidades registradas en las cotizaciones globales del petróleo, evitando que dichos incrementos se trasladen de manera íntegra a los bolsillos de la ciudadanía y a los costos operativos del autotransporte de carga.
En paralelo a estas medidas de carácter fiscal, las autoridades federales continúan con las labores de supervisión en los establecimientos de venta al público. Durante la conferencia mañanera de este lunes, la Procuraduría Federal del Consumidor reiteró que mantiene un monitoreo constante sobre las estaciones de servicio para vigilar el comportamiento comercial del diésel y la gasolina Magna en todo el territorio nacional.


