El sector aeronáutico nacional experimentó un revés considerable durante el sexto mes del año, un periodo que tradicionalmente registraba un incremento en la afluencia de paseantes debido al arranque de eventos deportivos de gran magnitud. Contrario a las previsiones iniciales, las terminales aéreas del país padecieron un enfriamiento generalizado en la demanda de traslados, posicionando al territorio nacional como el mercado más afectado de toda la región latinoamericana en cuanto a la pérdida de usuarios.
El impacto del mercado estadounidense en la aviación
Estadísticas difundidas por la Asociación Latinoamericana y del Caribe de Transporte Aéreo revelan que México perdió 293 mil pasajeros durante el mes analizado, superando de esta manera la contracción registrada por Argentina, nación que experimentó una disminución de 238 mil viajeros en el mismo periodo comparativo.
El análisis sectorial apunta a que este fenómeno negativo recae de manera directa en el comportamiento del mercado estadounidense. Las operaciones aéreas internacionales vinculadas con la Unión Americana sufrieron una merma cercana al 6 por ciento, lo que repercutió de forma severa en los balances financieros de los grupos aeroportuarios que operan en territorio nacional.
Al respecto, el organismo directivo puntualizó: “Transportó 200 mil pasajeros menos, cerca de 90 por ciento de la reducción internacional de México”. A este factor se sumaron las presiones inflacionarias sobre los costos operativos, especialmente el encarecimiento inusual del combustible para aviación, situación que inhibió aún más la intención de vuelo entre ambas naciones.
Rutas críticas y la situación en Cancún
Dentro del mapa de conectividad binacional, trayectos estratégicos mostraron los desvíos más pronunciados. El corredor entre Cancún y Dallas retrocedió 19.2 por ciento en junio al contrastarlo con el ejercicio previo, mientras que la conexión hacia Houston disminuyó un 15 por ciento. Asimismo, el enlace desde Atlanta hacia el principal destino del Caribe mexicano decreció un 13.2 por ciento.
La debilidad operativa no se limitó al segmento internacional, ya que el mercado doméstico con destino a Cancún también reportó números rojos con una baja de 53 mil pasajeros. Los principales centros de distribución de tráfico a nivel nacional, como el Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México, Monterrey, Guadalajara y el AIFA, resintieron igualmente esta contracción.
Diversos factores estructurales han pesado sobre este destino turístico. Al respecto, el sector hotelero local ha señalado problemáticas complejas que van más allá de la coyuntura estacional. “Son varios temas que se han conjuntado en Cancún y la Riviera Maya. Hay un tema grave, el sargazo, que no tiene solución, cuesta una cantidad importante recogerlo, la cantidad de asientos”, refirió Miguel Ángel Fong, presidente de la Asociación Mexicana de Hoteles y Moteles.
Ajustes de capacidad y contracción turística
Como respuesta a este escenario de menor dinamismo, las aerolíneas extranjeras optaron por podar su oferta de asientos. Para la temporada vacacional de verano, las compañías de Estados Unidos suprimieron más de un millón de asientos en los trayectos bilaterales. Entre las firmas que lideraron este recorte figura Alaska Airlines con la eliminación de 240 mil lugares, seguida por American Airlines con más de 170 mil asientos retirados, según cifras de la industria.
A este panorama restrictivo se sumó la salida del mercado de Spirit Airlines, cuya suspensión de operaciones significó la pérdida de aproximadamente 260 mil asientos disponibles entre ambos países.
En consonancia con estas cifras, el Instituto Nacional de Estadística y Geografía informó que la llegada de turistas extranjeros por vía aérea experimentó una contracción del 5.3 por ciento frente al ciclo anual anterior. A pesar de la derrama económica generada por eventos de carácter global, la afluencia de visitantes foráneos registró 97 mil 406 turistas menos.
Sobre este comportamiento, analistas especializados explicaron que los grandes eventos internacionales aportaron divisas, pero fueron insuficientes para revertir la tendencia a la baja. “El Campeonato Mundial de Futbol tuvo un impacto positivo en el ingreso de divisas por vía aérea durante el mes de junio; no obstante, al analizar las series usando promedios móviles para quitar el efecto estacional, dicho evento no logró compensar la caída en las llegadas aéreas de turistas durante ese mes ni revertir la tendencia negativa presente desde 2024”, aseveró Francisco Madrid, director del STARC de la Universidad Anáhuac Cancún.
Pese al balance adverso general, algunos mercados alternativos fungieron como amortiguadores para evitar una caída mayor. El flujo de viajeros con Panamá creció casi un 16 por ciento, el intercambio con República Dominicana repuntó un 55 por ciento, las conexiones hacia Francia aumentaron un 14 por ciento gracias a nuevas frecuencias desde Monterrey y la capital del país, mientras que el mercado con Colombia se mantuvo estable mediante una reconfiguración de rutas operadas desde terminales metropolitanas y regionales.


