Un acercamiento estratégico hacia Pekín
La presidenta mexicana, Claudia Sheinbaum, manifestó su disposición para sostener un encuentro bilateral con el mandatario chino, Xi Jinping, en medio de las complejas negociaciones que su administración mantiene con la Casa Blanca para disminuir los aranceles y cumplir con las exigencias del presidente estadounidense de reducir el déficit comercial.
Durante su habitual conferencia matutina realizada en Villahermosa, Tabasco, la jefa del Estado mexicano calificó como una dinámica sumamente interesante la reciente cumbre celebrada en Washington entre ambas potencias globales. Asimismo, destacó la postura del líder asiático tras incorporar en su discurso el conocido lema de la administración estadounidense.
Al ser interrogada sobre la posibilidad de concretar una cita oficial en el marco de la Cumbre de Líderes del Foro de Cooperación Económica Asia-Pacífico (APEC), programada para realizarse el 18 y 19 de noviembre en la ciudad china de Shenzhen, la mandataria confirmó su postura: “sí sería de nuestro interés y ya lo informaríamos en su tiempo”.
Adicionalmente, México asumirá la sede del evento internacional en el año 2028, por lo que la jefa de Estado confirmó su asistencia al país asiático para recibir formalmente la estafeta organizativa. Previamente, el canciller mexicano sostuvo un encuentro en Pekín con el ministro de Relaciones Exteriores de esa nación para dar seguimiento a la agenda diplomática.
“Hay buenas relaciones con China y siempre en el marco de que con Estados Unidos tenemos un acuerdo comercial de libre comercio y con China no, hay comercio, pero no hay acuerdo de libre comercio, por eso la relación en términos comerciales es distinta”, sostuvo la mandataria.
Negociaciones comerciales y la meta del déficit con Washington
En el plano regional, las conversaciones con el equipo del gobierno estadounidense avanzan de manera constante para conseguir un entendimiento definitivo durante la revisión periódica del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC). La estrategia nacional apunta a frenar la imposición de nuevas cargas fiscales y rebajar los gravámenes vigentes.
“Nosotros lo que buscamos en este acuerdo, primero, es que no haya más aranceles y, segundo, que disminuyan los que tenemos”, afirmó la presidenta. “Para ello hemos estado trabajando conjuntamente para el objetivo de Estados Unidos que es lo que llama el presidente Trump que es la disminución del déficit”.
La estructura de las ventas mexicanas hacia el mercado norteamericano ha experimentado transformaciones significativas, sustituyendo el envío tradicional de automóviles por un incremento notable en la comercialización de equipos electrónicos. Este fenómeno responde a la consolidación de fábricas locales que agregan valor a insumos extranjeros antes de exportarlos.
“Somos el principal país comprador de mercancías y productos de Estados Unidos, no hay ningún país en el mundo que le compre más a Estados Unidos que México”, subrayó la titular del Ejecutivo. “Lo que estamos buscando es comprarle más a Estados Unidos y menos a otros países, eso va a disminuir la balanza comercial desde el punto de vista de Estados Unidos”.
Cifras récord y temas innegociables
Los datos económicos recientes reflejan una presión considerable en los flujos globales, especialmente tras registrarse un incremento sustancial en el déficit de la superpotencia del norte impulsado por el auge en la adquisición de tecnología. No obstante, la economía mexicana alcanzó en julio un superávit histórico frente al país vecino cifrado en US$26.310 millones, según registros oficiales de comercio.
Respecto a la política arancelaria, la prioridad diplomática se centra en aliviar las restricciones impuestas al acero y al sector automotriz. Pese a la voluntad manifiesta de entendimiento, el gobierno federal advirtió que existen límites infranqueables vinculados a la autonomía nacional.
“Por supuesto que ahí no vamos a ceder porque es la soberanía y la territorialidad, y nuestra Constitución, tiene que estar todo en el marco del acuerdo comercial”, sostuvo.
Aunque persiste la incertidumbre sobre la posibilidad de cerrar el pacto definitivo antes del mes de noviembre, el secretario de Economía tiene previsto trasladarse a Washington para participar en los próximos encuentros ministeriales del G20 y sostener mesas de trabajo con contrapartes norteamericanas.
“Esperamos llegar a un acuerdo, pero no les puedo dar con certeza si lo vamos a alcanzar antes de noviembre porque todavía hay discusiones, pero vamos bien y hay mucho interés de ambas naciones”, concluyó.


