La mandataria federal desestima los halagos de la agencia antidrogas
Durante su habitual conferencia matutina desde Palacio Nacional, la presidenta Claudia Sheinbaum lanzó severas críticas contra la Agencia Antidrogas de Estados Unidos (DEA, por sus siglas en inglés). La jefa del Estado mexicano sostuvo que los recientes reconocimientos públicos emitidos por funcionarios de ese organismo hacia el secretario de Seguridad y Protección Ciudadana, Omar García Harfuch, responden a una estrategia geopolítica orientada a la desestabilización interna.
La postura de la administración federal surge luego de que Terry Cole, alto representante de la DEA, expresara públicamente su confianza en el funcionario mexicano. Esta valoración positiva contrasta fuertemente con los antecedentes de la propia agencia estadounidense, cuyas dependencias han vinculado en diversas ocasiones a estructuras gubernamentales mexicanas con redes del narcotráfico internacional.
Una táctica histórica de injerencia y división
Al ser consultada sobre la aparente dualidad en el discurso de las autoridades norteamericanas, Sheinbaum fue categórica al señalar que este tipo de acciones forman parte de los métodos tradicionales de presión e intervención que las agencias extranjeras han aplicado históricamente en la región latinoamericana.
Con firmeza, la mandataria declaró textualmente ante los medios de comunicación:
"Ellos buscan de una manera u otra debilitar a los gobiernos, dividirnos internamente en el gabinete de seguridad y federal. Es una de sus estrategias no de ahora, de siempre", afirmó la titular del Ejecutivo.
No obstante, la gobernante mexicana enfatizó que dichos intentos de fractura política y operativa están destinados al fracaso. Según su perspectiva, los operadores extranjeros se enfrentan a una administración sólidamente cohesionada.
En este sentido, la presidenta agregó:
"Lo que pasa es que se topan con pared, porque el gabinete de seguridad del gobierno de México tiene una coordinación enorme, extraordinaria", puntualizando además que en el actual equipo de gobierno prevalece un profundo sentido de patriotismo y defensa de la soberanía nacional.
Lecturas políticas de cara al futuro electoral
Durante el intercambio con la prensa, también se abordó la posibilidad de que el espaldarazo de la agencia estadounidense hacia García Harfuch funcionara como un posicionamiento político adelantado de cara a la contienda por la sucesión presidencial de 2030. Al respecto, la mandataria contextualizó las declaraciones extranjeras cruzándolas con los recientes procesos electorales en la unión americana y advirtió sobre posibles intenciones de incidir en la agenda política interna de México.
Para cerrar el tema, la jefa del Ejecutivo federal descartó cualquier tipo de fricción o fractura en las altas esferas de su administración, zanjando las especulaciones sobre posibles rivalidades internas impulsadas desde el extranjero.
"No hay ni división ni problemas", concluyó de manera rotunda la mandataria.


