Una trama fabricada que desvió la justicia en Sinaloa
El proceso judicial en torno al homicidio de Héctor Melesio Cuén, exrector de la Universidad Autónoma de Sinaloa, se vio profundamente contaminado debido a una narrativa falsa diseñada por su propio círculo cercano. De acuerdo con constancias ministeriales, los testimonios iniciales buscaron encubrir los hechos reales mediante la simulación de un atraco armado.
Las indagatorias federales apuntan directamente a Fausto Corrales, quien fungía como testigo presencial del crimen y cuya captura se concretó el 19 de agosto de 2024. Su declaración inicial propició que la entonces procuración de justicia estatal, liderada por la fiscalía local, edificara sus pesquisas basándose en premisas insostenibles que apartaron el foco de los verdaderos acontecimientos.
Un expediente elaborado por la Fiscalía General de la República detalla las graves incongruencias detectadas en la integración de la carpeta de investigación local, calificando el procedimiento original como un trabajo superficial y carente de rigor técnico.
“Este fue un evento que la Fiscalía de Sinaloa investigaba y su versión de los hechos, así como el testimonio de Corrales, llevan la misma línea de investigación (cuyo montaje quiso hacer pasar el caso como un asalto), la cual es contraria”, subraya el documento oficial obtenido por medios periodísticos.
Deficiencias institucionales y funcionarios en la mira
A pesar del cúmulo de anomalías documentadas en el expediente registrado bajo la carpeta CLN/UEHD/007070/2024/CI, hasta el momento ningún servidor público o exintegrante de la procuración de justicia estatal ha enfrentado cargos penales formales por estas omisiones.
El caso cobró una alta tensión política cuando la entonces titular del organismo procurador de justicia en la entidad, Sara Bruna Quiñónez Estrada, presentó su dimisión al cargo el 15 de agosto de 2024, apenas un día después de que las autoridades federales expusieran públicamente las múltiples contradicciones en el expediente.
En su momento, la exfuncionaria defendió su gestión mediante un mensaje público donde aseguró que “se hicieron las cosas bien” y que su salida obedecía a la intención de evitar controversias que obstaculizaran el avance de las indagatorias.
Hoy 16 de agosto de 2024 presento mi renuncia irrevocable al cargo de Fiscal General del Estado de Sinaloa. Doy mi agradecimiento a quienes me consideraron para este importante cargo y a quienes me eligieron en el Congreso del Estado de Sinaloa, así como al gobernador Rubén Rocha
— Sara Bruna Quiñónez Estrada (@quinonez_bruna) August 16, 2024
Nombres clave y señalamientos internacionales
Las indagatorias federales y los reportes de inteligencia también señalan a otros actores clave cuyas acciones u omisiones han mantenido abiertas diversas líneas de investigación sobre el asesinato y el contexto delictivo en la región.
Entre ellos figura José Rosario Heras López, identificado como un elemento activo de la policía judicial con más de dos décadas de trayectoria en la institución, a quien se vincula como presunto escolta en los sucesos previos al homicidio.
Asimismo, los expedientes apuntan hacia Dámaso Castro Zaavedra, quien se desempeñaba como vicefiscal general en el estado. Su nombre figura dentro de señalamientos emitidos por agencias internacionales de procuración de justicia que investigan presuntas redes de protección institucional en la entidad norteña.


