Radiografía del mercado laboral argentino: cuántos puestos formales se destruyeron desde la asunción de Milei
El mercado de trabajo formal en el ámbito privado atraviesa un periodo de contracción sostenida desde la llegada de la actual administración nacional. Al contrastar los registros oficiales de noviembre de 2023 con las cifras correspondientes a julio de 2026, último periodo con estadísticas oficiales disponibles, se advierte una retracción desestacionalizada del 4,2% en la cantidad de asalariados con aportes en el sector.
Impacto en números absolutos y sectores más golpeados
En términos cuantitativos, durante el séptimo mes de 2026 se contabilizaron 6.106.800 trabajadores formales en el sector privado de la economía argentina. Esta cifra representa una pérdida neta de 265.765 puestos de trabajo en comparación directa con el mes inmediatamente anterior al cambio de mando en el Poder Ejecutivo nacional.
Los datos se desprenden de un relevamiento elaborado por la consultora Politikon Chaco, cuyos insumos primarios provienen de la Secretaría de Trabajo de la Nación y del Sistema Integrado Previsional Argentino (SIPA). Como consecuencia de esta dinámica, el volumen de empleo registrado actual se ubica en su nivel más bajo de los últimos cincuenta y dos meses.
“Si se comparan los niveles de empleo de julio 2026 respecto a noviembre del 2023, mes previo al cambio de gobierno, son once los sectores de la economía que presentan bajas y solo tres los que muestran mejoras (Agro, Pesca y Enseñanza)”, reseña la consultora.
El informe detalla que las ramas productivas con mayores descensos acumulados son la industria manufacturera, con una merma del 7,6% equivalente a 90.924 empleos menos; el sector de explotación de minas y canteras, que también retrocedió un 7,6% con la pérdida de 7.220 puestos; y la construcción, que encabeza las caídas sectoriales con un derrumbe del 14,5% y 64.083 asalariados menos.
Desempeño dispar en el mapa federal
Al desagregar la información por jurisdicciones, el panorama muestra una fuerte polarización geográfica. Tan solo dos distritos lograron superar los indicadores de empleo formal vigentes antes de diciembre de 2023: Neuquén, motorizado por la actividad hidrocarburífera de Vaca Muerta, registró un incremento del 8,9% que representa 12.825 nuevos puestos, mientras que Río Negro avanzó un 3,5% con 3.898 empleos adicionales.
El resto de las provincias todavía no recupera el volumen de contratación previo al cambio de gestión, aunque con realidades heterogéneas. La contracción más moderada se registra en Tucumán con un descenso del 0,5%, al tiempo que en el otro extremo se ubican Formosa con una caída del 11,9%, Santa Cruz con un retroceso del 17,1% y Tierra del Fuego con la merma más profunda, que alcanza el 18,4%.
En el plano absoluto, la provincia de Neuquén se consolidó como la principal creadora netas de empleo, en contraste con la provincia de Buenos Aires, que concentró la mayor destrucción nominal al perder 104.361 puestos de trabajo registrados.
La reforma laboral y las expectativas hacia adelante
Por su parte, el análisis elaborado por la consultora LCG advierte que las herramientas normativas recientes todavía no consiguen modificar la tendencia general. “La reforma laboral y, en particular, el Régimen de Incentivos a la Formalización Laboral (RIFL), que ya se encuentra reglamentado y que reduce transitoriamente las contribuciones patronales, no lograron todavía revertir la caída del empleo registrado”, sostiene la entidad.
En la misma línea, el informe añade: “El impacto del Fondo de Asistencia Laboral (FAL), que empieza a regir en noviembre, pretende aceitar las relaciones laborales, cubriendo parte de las indemnizaciones con fondos de ANSeS. Es difícil estimar el impacto que esta flexibilización pueda tener en la contratación de nuevos trabajadores, pero descartamos que sea inmediata. Por ahora, parecen insuficientes para compensar el impacto de la menor actividad y sustitución de importaciones en sectores intensivos en mano de obra”.
De cara al corto y mediano plazo, las perspectivas se mantienen cautelosas debido al escenario macroeconómico proyectado. “Dado que sostenemos nuestra proyección de crecimiento tibio para los próximos meses, no esperamos un cambio en la dinámica que viene mostrando el empleo formal”, advierte el documento.
Para finalizar, los analistas concluyen que “sin un impulso claro de la demanda interna o externa que reactive estos sectores, difícilmente se observe un cambio significativo en la dinámica del mercado laboral”.


