A punto de cumplirse dos años desde el inicio de la actual administración federal, el equipo de trabajo de la presidenta Claudia Sheinbaum ha experimentado una serie de modificaciones sustanciales. Estos relevos en distintas carteras estratégicas responden tanto a decisiones de índole personal como a estrategias políticas destinadas a fortalecer áreas prioritarias del gobierno.
Desde el arranque de su gestión el 1 de octubre de 2024, la mandataria ha tenido que reestructurar su equipo de colaboradores en secretarías clave. De cara a la presentación de su informe de gobierno, la presencia de los nuevos titulares refleja una dinámica de constante evaluación y adaptación dentro de la administración pública federal.
Los primeros ajustes en Hacienda y la Consejería Jurídica
El primer movimiento de gran peso en el equipo gubernamental se concretó en marzo de 2025 con la salida de Rogelio Ramírez de la O de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP). Tras su partida, la dependencia quedó bajo la responsabilidad de Edgar Amador. Sobre esta salida, la titular del Ejecutivo federal explicó en su momento que existía un acuerdo previo para que Ramírez estuviera al frente de la economía nacional únicamente por un periodo determinado.
Posteriormente, la Consejería Jurídica de la Presidencia vivió un reacomodo significativo. Inicialmente, el puesto fue asumido por Ernestina Godoy, quien dejó el cargo para incorporarse al frente de la Fiscalía General de la República (FGR) tras la renuncia de Alejandro Gertz Manero por motivos personales para posteriormente asumir la embajada de México en Reino Unido. Tras la salida de Godoy, Esthela Damián tomó las riendas de la Consejería Jurídica, aunque meses después dejó el puesto para buscar una candidatura a gubernatura, siendo reemplazada por Luisa María Alcalde.
Modificaciones en Relaciones Exteriores y el sector social
Durante el año 2026 se registraron otras bajas sensibles en el primer círculo del gobierno. Uno de los casos más sonados fue la salida de Juan Ramón de la Fuente de la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE), quien argumentó complicaciones de salud que requirieron intervención quirúrgica. Su lugar fue tomado por Roberto Velasco, quien asumió la conducción de la diplomacia mexicana y el seguimiento a temas prioritarios como la protección de connacionales en el extranjero.
En el ámbito del desarrollo social, la Secretaría del Bienestar experimentó un cambio fundamental tras la renuncia de Ariadna Montiel, quien asumió la dirigencia nacional de Morena. En su relevo fue designada Leticia Ramírez, quien se desempeñara previamente como titular de la Secretaría de Educación Pública. Este movimiento desencadenó a su vez una cadena de nombramientos, incluyendo la llegada de nuevos perfiles a la Secretaría de las Mujeres tras la salida de Citlalli Hernández rumbo a procesos partidistas internos.
Relevos en el sector agropecuario y en Petróleos Mexicanos
El sector energético y el campo mexicano también vivieron transformaciones profundas durante la primera mitad de 2026. En mayo de ese año, Julio Berdegué dejó la titularidad de la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural (Sader), cediendo la estafeta a Columba López, mientras que Berdegué pasó a desempeñar funciones como asesor internacional en materia agropecuaria.
Por otra parte, la dirección general de Petróleos Mexicanos (Pemex) experimentó un cambio abrupto tras la salida de Víctor Rodríguez y el nombramiento de Juan Carlos Carpio. Si bien la administración federal había señalado inicialmente que Rodríguez concluiría una primera etapa de año y medio al frente de la empresa productiva del Estado, la postura oficial cambió drásticamente semanas después. Tras diversas acusaciones y señalamientos, la presidenta Sheinbaum sentenció de manera tajante que Rodríguez no volverá a ocupar ningún cargo público en el aparato estatal.


