El trasfondo del conflicto político
El destino geográfico y la administración de las reservas metálicas del Banco Central de la República Argentina (BCRA) volvieron a posicionarse en el centro de la escena política, generando un fuerte cruce entre la administración del presidente Javier Milei y sectores de la oposición legislativa. Los cuestionamientos apuntan directamente contra el titular de la entidad monetaria, Santiago Bausili, a raíz de la operatoria mediante la cual se retiraron lingotes del territorio nacional.
La controversia escaló cuando un grupo de senadores opositores, integrado por Juliana Di Tullio, Florencia López y Martín Soria, aseguró que los activos físicos se encontrarían almacenados en Londres y no en Suiza, tal como sostuvo el Gobierno. Esta discrepancia sobre la ubicación de los lingotes coincidió temporalmente con un incremento de la tensión diplomática entre Buenos Aires y el Reino Unido, impulsado por anuncios oficiales de penalizaciones a empresas vinculadas a la exploración petrolera en las Islas Malvinas.
Como coletazo de este enfrentamiento, los legisladores formalizaron una denuncia penal contra el primer mandatario Javier Milei, el ministro de Economía Luis Caputo y el propio Santiago Bausili, bajo cargos que incluyen presunto incumplimiento de deberes de funcionario público, abuso de autoridad y malversación de caudales públicos.
Precisiones técnicas sobre la ubicación de los activos
Frente a los señalamientos de la oposición, fuentes con conocimiento directo del expediente aclararon que el oro se encuentra fraccionado en dos ubicaciones: las propias bóvedas que el BCRA posee en Buenos Aires y el Bank for International Settlements (BIS), cuya sede central se encuentra en Basilea, Suiza.
Desde la autoridad monetaria explicaron que la institución mantiene vínculos operativos con el BIS desde hace más de una década. Este esquema financiero se adoptó tras el histórico fallo en el cual un tribunal suizo determinó que los activos depositados por bancos centrales extranjeros en dicha entidad internacional gozan de inmunidad soberana absoluta frente a medidas judiciales de ejecución forzosa, blindando de este modo los fondos nacionales ante embargos en el exterior.
Por su parte, el presidente del BCRA ratificó la versión oficial durante su reciente paso por el Congreso de la Nación. “Respecto del oro, teníamos dos tipos de reservas de oro. El oro físico, que está depositado en las bóvedas del Banco Central, y una porción del oro que está depositado en el BIS, en Suiza, que es el banco de los bancos centrales”, sostuvo ante los legisladores, y añadió: “Es una jurisdicción que está aprobada por las distintas capas de análisis de los departamentos legales”.
Asimismo, Bausili detalló que el movimiento de los metales preciosos obedeció a una estrategia financiera impulsada durante 2024 para optimizar la calidad de los activos disponibles. “Era óptimo en la administración de la reserva del Banco Central aprovechar esa ventana de oportunidad, y a un costo mucho más bajo del histórico convertir esos lingotes de oro de calidad más baja en oro de calidad más alta”, argumentó, y concluyó: “Se trasladó y se depositó en el BIS, en Suiza, y es donde sigue estando”.
El estado de las auditorías institucionales
En paralelo al debate sobre el paradero de los lingotes, el arco opositor advirtió sobre supuestas demoras y restricciones administrativas que afectarían la labor de control a cargo de la Auditoría General de la Nación (AGN) sobre los estados contables del ejercicio correspondiente.
Si bien el organismo de control aprobó los balances financieros de los periodos anteriores, la revisión vinculada a los movimientos recientes continúa bajo evaluación técnica. No obstante, desde el entorno oficial remarcaron que la totalidad de las operaciones vinculadas al traslado de los metales se ejecutaron formalmente a lo largo de 2024, un periodo que ya cuenta con los visistos técnicos correspondientes tanto de auditorías internas como de firmas contables externas.


