Octavio Romero Oropeza niega enriquecimiento ilícito y atribuye críticas a campaña contra vivienda social
Durante la conferencia matutina llevada a cabo en Palacio Nacional, el funcionario Octavio Romero Oropeza respondió este lunes a los recientes cuestionamientos públicos sobre su situación patrimonial. Ante los señalamientos que lo acusan de percibir ingresos superiores a los de la titular del Ejecutivo y de llevar un tren de vida ostentoso, el servidor público rechazó categóricamente dichas versiones y denunció la existencia de una estrategia mediática para desacreditar su labor.
El centro de las descalificaciones, según explicó el directivo, radica en la resistencia de ciertos sectores ante las acciones impulsadas por la actual administración federal. Al respecto, declaró de manera textual: "No les ha gustado este programa de la presidenta de Vivienda para el bienestar, están enojados porque evidentemente ha traído cosas buenas y hay que buscar la manera de desvirtuar".
Aclaraciones sobre percepciones salariales y bienes inmuebles
Para disipar dudas sobre sus ingresos, Romero Oropeza puntualizó que su remuneración económica se encuentra ajustada al tabulador oficial, equivalente exactamente al cargo de un subsecretario de Estado, un dato que permanece disponible para consulta pública en las plataformas gubernamentales.
En cuanto al origen de su patrimonio inmobiliario, el funcionario detalló el historial de adquisiciones de sus propiedades. Explicó que los primeros dos terrenos de su propiedad fueron comprados en las décadas de los ochenta, específicamente en 1984 y 1992, mucho antes de asumir responsabilidades dentro de la administración pública. Posteriormente, adquirió una residencia ubicada en la alcaldía Tlalpan y un par de departamentos adicionales, los cuales fueron financiados mediante créditos hipotecarios otorgados por dos instituciones bancarias distintas.
Denuncia de una campaña perversa y desmentido de lujos
El titular cuestionó la narrativa difundida por diversos espacios informativos, señalando que existe una campaña de carácter perverso que distorsiona temporalmente los hechos. Según su testimonio, los reportajes pretenden hacer creer a la ciudadanía que sus inmuebles fueron comprados recientemente, "cuando tienen años", refutando además que las operaciones comerciales se hayan liquidado al contado.
Asimismo, el funcionario aprovechó el espacio para rechazar rotundamente otras acusaciones sobre posesión de bienes de alto costo. Aseguró que en la actualidad no cuenta con ningún vehículo automotor a su nombre, que jamás ha adquirido artículos de joyería y que las imputaciones sobre la compra de colecciones de arte constituyen "inventos" fabricados por la prensa.
Críticas hacia los medios de comunicación
Hacia el final de su intervención en el recinto oficial, el servidor público endureció su postura frente a las empresas periodísticas que han dado seguimiento a las investigaciones sobre su patrimonio. Romero Oropeza cuestionó la ética del periodismo actual y concluyó con una dura descalificación hacia los críticos de su gestión al señalar de manera enfática: "No todos somos igules; corruptos son ellos, que se dedican a mentir y cobran por eso".


