El peligro de la curiosidad urbana en el Bosque de Chapultepec
La fascinación por los mitos urbanos volvió a generar momentos de tensión en la capital mexicana. Un grupo compuesto por 9 adolescentes, con edades comprendidas entre los 17 y 20 años, decidió adentrarse durante la noche en la Tercera Sección del Bosque de Chapultepec con el propósito de hallar la enigmática residencia vinculada a historias de terror. No obstante, la expedición nocturna se complicó cuando perdieron el rumbo entre las barrancas, lo que obligó a movilizar a los servicios de emergencia para lograr su localización y rescate.
Ante la imposibilidad de encontrar el camino de regreso, los afectados solicitaron apoyo mediante una llamada telefónica. De inmediato, elementos de la Secretaría de Seguridad Ciudadana (SSC) y del Heroico Cuerpo de Bomberos desplegaron un operativo para dar con su paradero en una zona caracterizada por su compleja geografía y densa vegetación.
#TarjetaInformativa | #Rescate | En atención a una solicitud de apoyo en la Tercera Sección del #BosqueDeChapultepec, en la alcaldía @AlcaldiaMHmx, efectivos de la #SSC de la Ciudad de México, en coordinación con personal de @Bomberos_CDMX, rescataron a nueve jóvenes que se… pic.twitter.com/ovFvMw2Bfo
— SSC CDMX (@SSC_CDMX) September 27, 2026
¿Dónde se ubica realmente la supuesta propiedad y cuál es su arquitectura?
El punto geográfico al que apunta la tradición popular se encuentra situado en el número 199 de Cumbres de Acultzingo, en la colonia Lomas Altas, colindando con las inmediaciones del Colegio de Arquitectos de la Ciudad de México. Este inmueble, que también recibe la denominación de ‘La Guardesa’, comparte espacio con otras versiones que sitúan el mito en propiedades de la barranca de Barrilaco.
A pesar de la curiosidad que despierta entre creadores de contenido digital y entusiastas de lo paranormal, el acceso está completamente bloqueado por una reja metálica. La residencia es de carácter privado y pertenece a Manuel Reyero y María Estrella Rodríguez, quienes son reconocidos empresarios y coleccionistas de arte. Esto quedó de manifiesto a través de diversos amparos tramitados para frenar cualquier intento de expropiación institucional.
Físicamente, el edificio sobresale en el entorno natural por su diseño de múltiples niveles que mezcla muros claros, amplios ventanales, terrazas y cubiertas con techos piramidales y de teja roja, permaneciendo parcialmente oculto por la arboleda.
El origen de un mito sin sustento histórico
La narrativa en torno a este sitio carece por completo de documentos oficiales que respalden su veracidad, tratándose estrictamente de una leyenda de transmisión oral. La historia más popular relata que una mujer adinerada brindaba refugio a menores en situación de calle, los cuales terminaron por desatar su furia. Las versiones divergen entre un desenlace fatal a golpes o el uso de alimentos envenenados.
A partir de estos relatos ficticios, visitantes y curiosos aseguran percibir presencias paranormales, escuchar lamentos infantiles o avistar figuras femeninas en las ventanas, alimentando el misticismo que rodea al lugar.
El operativo de rescate en las barrancas
El incidente ocurrió cuando uno de los integrantes del grupo se comunicó con el Centro de Comando y Control (C2) Poniente para reportar que se encontraban atrapados sin posibilidad de salir. Los equipos de auxilio lograron ubicarlos en las inmediaciones del Circuito Joaquín Clausell y Calle 10.
Tras las labores de rastreo, los jóvenes fueron rescatados ilesos y no requirieron valoración médica. Posteriormente, las autoridades los condujeron de manera segura hacia la calle Manuel Dublán, en la zona de Tacubaya, cerrando así un episodio que demuestra los riesgos de explorar zonas agrestes de la capital en busca de leyendas urbanas.


