Migrantes venezolanos en estados unidos alistan ofensiva electoral contra la administración trump por deportaciones masivas
Con el propósito de frenar las medidas de expulsión y exigir un cambio en el panorama político, representantes de la diáspora sudamericana han dado un paso al frente en el estado de Florida. La recién creada Coalición de Venezolanos en USA formalizó su lanzamiento público con un claro mensaje de confrontación hacia las políticas migratorias impulsadas por la actual administración federal. Durante el evento inaugural, los organizadores detallaron su estrategia de cara a las próximas elecciones legislativas de Estados Unidos, destacando que buscarán canalizar el descontento generalizado hacia las urnas para restaurar el equilibrio de poderes en el poder legislativo.
Como primer acto formal, un bloque compuesto por 20 organizaciones comunitarias y 126 líderes sociales entregó una misiva en la ciudad de Doral dirigida al congresista republicano Mario Díaz-Balart. En el documento, los firmantes exigen una postura firme y transparente frente al incremento de los operativos de detención y expulsión que afectan directamente a miles de familias radicadas en territorio estadounidense.
El impacto de las redadas en la comunidad de Doral
La elección de Doral para el lanzamiento de esta plataforma no es casualidad. Esta localidad del área metropolitana de Miami se ha convertido en el epicentro de la tensión migratoria, albergando a una de las concentraciones demográficas más altas de origen venezolano en Norteamérica, donde aproximadamente el 40 % de la población posee vínculos directos con el país sudamericano. Sin embargo, el clima festivo de la comunidad se ha visto ensombrecido por la zozobra y la incertidumbre ante los operativos del Servicio de Inmigración y Aduanas.
Voceros de la coalición señalaron que el temor se ha instalado de manera permanente en los hogares y negocios locales. La preocupación no recae únicamente sobre quienes carecen de documentos, sino también sobre ciudadanos naturalizados que temen la separación de sus núcleos familiares. “Nosotros, como organizaciones sin fines de lucro, definitivamente tenemos el poder de llamar al voto y, por supuesto, también queremos que vuelva el balance de poder al Congreso, definitivamente que sí”, declaró a EFE Helene Villalonga, presidenta de la Asociación Multicultural de Activistas Voz y Expresión (Amavex).
La organización agrupa a ciudadanos con diversas simpatías políticas, integrando tanto a simpatizantes republicanos y demócratas como a votantes independientes. “Los que están aquí, la gran mayoría son ciudadanos y son residentes. Y vamos a salir a votar, claro que sí. Vamos a incentivar el voto, no vamos a patrocinar candidatos políticos, pero vamos a patrocinar el voto, definitivamente que sí”, añadió Villalonga.
Tensión con la casa blanca y rechazo a las declaraciones oficiales
La tensión en la región escaló drásticamente tras la reciente visita del zar de la frontera de la Casa Blanca, Tom Homan. Durante un encuentro con sectores hispanos en Doral, el funcionario presumió un balance de casi 200 mil arrestos migratorios ejecutados en el transcurso de cuatro meses, al tiempo que advirtió que las acciones de deportación se endurecerán aún más de cara al año 2027.
Estas cifras y posturas generaron una rápida reacción entre las autoridades locales. El concejal venezolano-estadounidense de Doral, Rafael Pineyro, cuestionó abiertamente la estrategia gubernamental al señalar que el enfoque actual dista mucho de las promesas iniciales. “No le estamos diciendo a la Administración que dejen de hacer su trabajo, le estamos diciendo: ‘háganlo como dijeron que lo iban a hacer, que iban a ir detrás de los criminales’, y por eso levantamos la voz en el Doral porque las personas que han sido detenidas ciertamente no son criminales”, argumentó el funcionario.
Indignación por la situación política en Venezuela
El malestar de la comunidad migrante también se alimenta de la percepción de desconexión por parte de la Casa Blanca respecto a la crisis institucional que atraviesa Venezuela. Las críticas se acentuaron tras los comentarios emitidos por Donald Trump durante la conmemoración del Mes de la Herencia Hispana, donde sugirió que la ciudadanía en el país sudamericano mantiene una actitud positiva. Asimismo, las declaraciones recientes del mandatario a la revista Time, en las cuales aseguró que todavía no existen las condiciones idóneas para celebrar comicios libres en esa nación, cayeron como un balde de agua fría entre los exiliados.
Organizaciones históricas del exilio, como Venezolanos Perseguidos en el Exilio Político (Veppex), han manifestado su profundo rechazo a que se mantengan las deportaciones hacia territorio venezolano mientras se argumenta que no hay garantías democráticas en el país de origen. José Antonio Colina, presidente de Veppex, cuestionó la doble moral de las políticas migratorias actuales.
“Ese mismo tiempo prudencial que hay que esperar para desmantelar el aparato represor y para convocar a las elecciones, es el mismo tiempo que le deberían dar a los venezolanos que se encuentran dentro de los Estados Unidos solicitando asilo político o buscando algún tipo de protección”, demandó el dirigente social, evidenciando el clamor de una comunidad dispuesta a utilizar su peso demográfico en las urnas.


