Mark Zuckerberg analiza abandonar California si prospera la nueva iniciativa fiscal contra grandes fortunas
El panorama fiscal en Estados Unidos vuelve a generar tensiones entre los gigantes tecnológicos y las administraciones estatales. En esta ocasión, Mark Zuckerberg, director ejecutivo y fundador de Meta, ha puesto sobre la mesa la posibilidad de abandonar el estado de California. Esta decisión potencial responde directamente al avance de una propuesta legislativa que busca gravar fuertemente el patrimonio de los contribuyentes más acaudalados.
La información fue dada a conocer por la propia corporación tecnológica a través de un informe oficial remitido a la Comisión de Mercado y Valores de Estados Unidos (SEC). En dicho documento, la empresa expone los riesgos financieros y de gobernanza a los que se enfrentaría la organización si se aprueba la denominada ‘Proposición 40 de California’, un proyecto popularmente conocido como el impuesto a la riqueza que se someterá a votación en las próximas elecciones legislativas.
El impacto financiero de la ley en el patrimonio de Zuckerberg
De acuerdo con los detalles compartidos en el reporte financiero, el máximo responsable de Meta podría afrontar un pago de impuestos considerable, de varios miles de millones de dólares, una cifra calculada directamente a partir de su participación accionaria en la compañía. Ante este escenario adverso para sus finanzas personales, el empresario ha comunicado a un comité especial que se encuentra evaluando trasladar su residencia principal fuera de California.
El informe corporativo también detalla la estructura salarial que ha mantenido el ejecutivo durante la última década. Desde el año 2013, Zuckerberg ha percibido un salario simbólico de tan solo 1 dólar al año y ha rechazado de manera sistemática cualquier tipo de remuneración adicional. Esta estrategia busca proteger la estabilidad en el precio de los títulos bursátiles y evitar alteraciones que comprometan el liderazgo del empresario al frente de la multinacional.
Estrategias corporativas para proteger el control de Meta
Para mitigar los riesgos derivados de una eventual venta masiva de títulos, un comité especial de la compañía ha trabajado en la emisión de nuevas acciones de clase C sin derecho a voto. Estos títulos se distribuirán mediante un dividendo y se complementarán con una división accionaria anunciada recientemente, con el propósito fundamental de garantizar que Zuckerberg conserve el control de voto dentro de la organización.
El documento también advierte sobre las repercusiones públicas que tendría una mudanza de esta magnitud. Un cambio de residencia implicaría la puesta a la venta de sus propiedades residenciales en California, un movimiento que inevitablemente captaría la atención pública y generaría incertidumbre entre los empleados respecto al rumbo estratégico de la empresa.
Asimismo, los directivos recordaron las complicaciones operativas vividas durante la pandemia de la COVID-19, etapa en la que la ausencia física del director ejecutivo dificultó la coordinación con el equipo directivo central, una situación que la compañía prefiere evitar en el futuro.
Hacia el cierre del año anterior, Zuckerberg ostentaba el 60.6 por ciento del poder de voto de Meta. Sin embargo, el informe advierte que este porcentaje podría reducirse por debajo del umbral del 50 por ciento a corto o mediano plazo debido a las obligaciones fiscales derivadas del impuesto a la riqueza en California, lo que le obligaría a vender acciones o, al menos, a obtener préstamos utilizándolas como garantía para cumplir con los pagos exigidos por el fisco estatal.


