El peligro de la dependencia tecnológica exterior
El actual Chief Product Officer de Docker y exejecutivo de gigantes como Microsoft, Google y Meta, Mat Velloso, ha lanzado una severa advertencia sobre el rumbo tecnológico de la nación sudamericana. Durante su participación en un evento enfocado en innovación, el especialista señaló que más de la mitad de los datos del país se procesan en centros extranjeros, lo que representa una vulnerabilidad crítica para la soberanía nacional.
Velloso enfatizó que esta dinámica sitúa al territorio en una posición de clara desventaja frente a las potencias globales. «Igor Marchesini comentó que más de la mitad de los datos de Brasil hoy en día se procesan en centros de datos extranjeros; es decir, estamos siendo colonizados digitalmente. El presidente Lula dijo que la soberanía es que tengamos control sobre nuestro destino. Si esa es la definición de soberanía, y estoy de acuerdo con ella, ¿qué control tengo si la mitad de nuestra inteligencia ya se genera fuera del país? Un país extranjero, si así lo desea, puede cerrar el grifo de nuestra inteligencia y dejamos de funcionar. Entonces, ¿cuáles son esos sistemas críticos que no pueden dejar de funcionar porque un país quiera cerrar el grifo? Para mí, eso es lo más importante», expresó el directivo.
Infraestructura energética y el desafío de las GPU
Para competir en la economía impulsada por la inteligencia artificial, el experto sostiene que el requisito indispensable es contar con un suministro energético masivo y económico que permita operar centros de datos y unidades de procesamiento gráfico. No obstante, lamenta que las políticas públicas actuales no estén dimensionando la magnitud de este requerimiento.
Mientras que potencias como China incorporan 540 gigavatios anuales a sus redes eléctricas y Estados Unidos enfrenta importantes déficits energéticos para sus procesadores, la región muestra un ritmo considerablemente inferior. Ante este escenario, Velloso criticó la falta de preparación estatal y puntualizó: «Es como si volvieras a la primera revolución industrial y dijeras: ‘Se avecina una revolución en la que la gente construirá máquinas; el petróleo alimentará esas máquinas, vamos a invertir en petróleo’. Ahora pasa lo mismo con la electricidad. Veo que la industria privada está empezando a moverse, a hacer inversiones. Van más rápido, pero el sector público aún no ha entendido la importancia de esta infraestructura energética».
Regulación desorientada y prioridades democráticas
El directivo también cuestionó la estrategia legislativa local, señalando que las autoridades muestran una profunda desorientación al momento de legislar sobre la tecnología. Mientras se concentran en asuntos como los derechos de autor o la creación de normativas que terminan gravando la inferencia de los modelos, se descuidan amenazas reales para la estabilidad democrática y el tejido social.
Sobre la protección de los procesos electorales y la estabilidad institucional, el especialista argumentó que los riesgos van mucho más allá de los contenidos falsos generados por sistemas avanzados. Al respecto, reflexionó: «La democracia es una de ellas: ver cómo la democracia del país se derrumba es algo muy grave. La independencia de procesamiento es otra».
El riesgo laboral y las ventajas comparativas
Uno de los temas centrales abordados fue el impacto potencial de la automatización en el mercado de trabajo y el peligro inminente de una ola masiva de desempleo. Velloso advirtió que profesiones enteras podrían desaparecer de forma repentina debido a la integración de herramientas inteligentes en la vida cotidiana de las empresas, una transformación para la cual la mayoría de los gobiernos carece de planes de contingencia.
A pesar del panorama adverso en materia de infraestructura y marcos legales, el ejecutivo mantiene una perspectiva optimista basada en los logros culturales y estructurales del país, destacando fortalezas como la solidez de su sistema de salud pública y la alta competitividad de su sector financiero. «Internet, la IA y la computación en la nube se han democratizado: no es necesario estar en Silicon Valley para innovar, solo se necesita una computadora en casa. Creo que esta es una oportunidad de oro para Brasil. Tenemos que aprovechar estas herramientas y acelerar esa innovación», concluyó.


