
El regreso a la gobernatura de Sinaloa de Rubén Rocha Moya significó una fuerte sorpresa para la comunidad local y, también, para la dirigencia de Morena. Horas después de que el hombre acusado por los Estados Unidos de mantener lazos con el crimen organizado recuperara su cargo, la dirigencia del partido guinda emitió un comunicado en el que aseguró que dicha decisión fue «personal» y que la presidenta partidaria, Ariadna Montiel, «no tuvo conocimiento previo».
El comunicado de Morena se enmarca dentro del malestar que existe en el oficialismo por su vuelta al poder. En el mismo sentido se expresó, por ejemplo, la Secretaría de Gobernación que encabeza Rosa Icela Rodríguez. A través de un comunicado, su oficina sostuvo que la decisión «responde exclusivamente a una determinación de carácter personal» y remarcó que respetará las facultades de la Fiscalía General de la República por las investigaciones que pesan en su contra.
Rubén Rocha retoma el gobierno de Sinaloa: «Regreso con la frente limpia y en alto»
Casi al mismo tiempo, la dirigencia de Morena emitió su propio comunicado a través del cual sostuvo que la presidenta, Ariadna Montiel, «no tuvo conocimiento previo» de la decisión, por lo que se deslindó de los cambios en el Poder Ejecutivo de Sinaloa. «Desde Morena seremos respetuosos del estado de derecho, del debido proceso, así como del resultado de las investigaciones por parte de la FGR y continuaremos actuando con responsabilidad, privilegiando el interés de la ciudadanía y manteniendo como principios fundamentales la transparencia, la rendición de cuentas y el respeto irrestricto a las instituciones», agregó el partido guinda.
La vuelta a la gobernatura de Rubén Rocha Moya implica un desafío importante para la presidenta Claudia Sheinbaum y para la dirigencia de Morena, que promueve candidaturas sin acusaciones ni sospechas criminales en su contra para las elecciones de 2027. En abril de este año, el gobernador de Sinaloa se convirtió en la primera autoridad subnacional de la historia de México en ser acusada por el Departamento de Justicia de los Estados Unidos por presuntos nexos con el crimen organizado.
Desde un primer momento, Rocha Moya negó las acusaciones en su contra y el Estado mexicano, tanto a través de la presidencia como de la Cancillería, le exigió a Washington la entrega de pruebas para avanzar con la investigación judicial. Sin embargo, días después de la acusación solicitó licencia de su cargo. La misma duró hasta este viernes, cuando confirmó que retomará sus responsabilidades. «Hoy regreso al ejercicio de mi responsabilidad como Gobernador de Sinaloa con la frente limpia y en alto, y con la fuerza de la verdad de nuestro lado», publicó en sus redes sociales.
Además, su regreso al poder sucede en momentos en los que las tensiones con la Casa Blanca se profundizan una vez más a raíz de la quita de la visa norteamericana de Andy López Beltrán, quien aspira a competir por una banca en San Lázaro en las elecciones del año que viene. Asimismo, Rocha Moya confirmó su vuelta al escenario público luego de que haya sido arrestado Fausto Corrales Rodríguez, quien está acusado de haber sido testigo del secuestro de Isamel «El Mayo» Zambada y del asesinato de Héctor Melesio Cuén Ojeda. Como sea, el gobernador confirmó su regreso y, con ello, nuevas tensiones en el oficialismo.


