El desplome del peso mexicano y el cambio de rumbo en los mercados
El drástico debilitamiento de la moneda nacional durante septiembre obligó a diversas instituciones financieras internacionales a modificar de manera drástica sus proyecciones económicas para el cierre del año. Este freno abrupto se produce luego de que el tipo de cambio registrara un comportamiento muy inferior en comparación con el resto de las divisas globales más importantes a lo largo del mes.
Firmas globales de la talla de Société Générale, Morgan Stanley y Banco Base ajustaron a la baja sus expectativas sobre el valor de la moneda mexicana. El motivo principal detrás de esta corrección es la huida masiva de los inversionistas que participaban en estrategias financieras conocidas como carry trade, un modelo en el cual los participantes adquieren deudas en economías con tipos de interés reducidos para canalizar esos recursos hacia mercados que ofrecen mayores ganancias.
En lo que va de septiembre, el peso acumula un retroceso aproximado del 6 por ciento. Irónicamente, este tropiezo ocurre poco después de haber tocado un pico máximo que no se veía desde hacía dos años al arrancar el mismo periodo, posicionándose como la divisa con el peor rendimiento entre todas las monitorizadas por la agencia especializada Bloomberg.
¿Qué factores provocaron la fuerte caída frente al billete verde?
La etapa dorada del llamado superpeso comenzó a desvanecerse tras una serie de movimientos monetarios clave a nivel internacional y nacional. Por un lado, la Reserva Federal de Estados Unidos implementó un incremento en su tasa de referencia, mientras que el Banco de México decidió conservar su tasa sin modificaciones. Esta combinación de acciones acortó considerablemente el margen de beneficio que sostenía el atractivo de las inversiones especulativas en el país.
“El peso era una moneda vulnerable antes de que comenzara esta ola de ventas”, consideró Brendan McKenna, estratega de mercados emergentes de Société Générale en Nueva York. “Una vez que Banxico confirmó su disposición a desacoplarse de la Fed y permitir un diferencial de tasas más estrecho, esas vulnerabilidades se materializaron y el peso reaccionó en consecuencia”.
Las estadísticas del sector financiero revelan que la brecha entre los réditos ofrecidos por Estados Unidos y México se redujo a la mitad en tan solo doce meses, tocando su punto más bajo desde por lo menos el año 2008.
Nuevos pronósticos para el tipo de cambio al concluir el año
Tras la resolución anunciada por la Junta de Gobierno del banco central mexicano el 24 de septiembre, las reacciones no se hicieron esperar. Société Générale situó su nueva expectativa cambiaria en 18 unidades por dólar para finalizar el ejercicio, alejándose de su cálculo previo fijado en 17.25 pesos por dólar.
En la misma línea, Morgan Stanley modificó su perspectiva para el cuarto trimestre situándola en 18.25 pesos por dólar, lo que representa un debilitamiento del 6 por ciento frente a su evaluación previa. Por su parte, Banco Base elevó su pronóstico a 18.20 pesos por dólar, superando los 17.80 pesos calculados con anterioridad.
“La fiesta del carry trade terminó”, sentenció Gabriela Siller, directora de Análisis Económico de Banco Base.
Desde Deutsche Bank, el estratega Carlos Muñoz-Carcamo advirtió mediante un análisis reciente que el atractivo del mercado cambiario mexicano va en descenso, dado que la moneda se mantiene entre las más costosas de su categoría y los niveles de exposición de los capitales externos parecen excesivos. Ante este panorama, la entidad ajustó su pronóstico a 18.20 pesos por dólar al cierre del año, contrastando con los 17.50 pesos estimados anteriormente.
Adicionalmente, al ser una de las monedas de economías emergentes con mayor liquidez y dinamismo, el peso también experimentó presiones derivadas de una desinversión generalizada en instrumentos de riesgo, impulsada por el repunte en los rendimientos de los bonos estadounidenses hacia cifras máximas observadas en varias décadas.
“Mientras los rendimientos en Estados Unidos permanezcan elevados y el mercado anticipe una Fed más restrictiva, será difícil que el peso logre recuperar de manera sostenida el terreno que ha perdido”, concluyó Antonio Di Giacomo, analista sénior de mercados de XS.com.


