En un escenario político y comercial marcado por la alta intensidad diplomática, la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, y el mandatario estadounidense, Donald Trump, habrían sostenido una llamada telefónica este miércoles. Este presunto intercambio ocurre de manera paralela a los esfuerzos bilaterales para destrabar las diferencias comerciales y avanzar hacia un entendimiento en el marco de la revisión del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC).
Pese a los reportes que circularon en diversos medios internacionales, ninguno de los dos mandatarios ha confirmado públicamente la llamada. Al concluir sus actividades públicas y salir de Palacio Nacional durante la tarde, la jefa del Ejecutivo federal mexicana fue cuestionada por los representantes de los medios de comunicación sobre el supuesto contacto con la administración estadounidense, optando por no emitir declaraciones ni ofrecer detalles al respecto.
Detalles tras bambalinas de la conversación bilateral
De acuerdo con información proporcionada por una persona familiarizada con el contenido de la llamada y respaldada por un funcionario del gobierno estadounidense citados por el medio Politico, el diálogo entre ambos líderes se desarrolló mientras los equipos técnicos continúan afinando los detalles sobre el futuro de la relación comercial norteamericana.
La fuente con conocimiento directo del asunto, que solicitó el anonimato, catalogó la charla como “regular” y admitió que “generó algo de confusión” debido a la introducción repentina de “nuevos temas” en la agenda de discusión entre ambas naciones. Hasta el momento, no se ha precisado cuáles fueron exactamente dichos tópicos ni cuál de los dos gobiernos decidió incorporarlos a la mesa de diálogo.
En contraste con las dudas iniciales, el funcionario estadounidense ofreció una perspectiva optimista al calificar el intercambio de opiniones como “constructivo”, enfatizando que las conversaciones comerciales “siguen avanzando en una dirección positiva”. Para disipar cualquier especulación sobre un posible tropiezo diplomático, el representante gubernamental puntualizó categóricamente: “Cualquier idea de que la llamada no salió bien es errónea”.
Reajuste de calendarios para la cuarta ronda del T-MEC
El supuesto contacto telefónico se materializó en un momento en el que los negociadores mexicanos consideraban que ambas delegaciones se encontraban muy cerca de alcanzar un consenso definitivo para resolver las divergencias pendientes dentro del tratado trilateral.
Las mesas de trabajo entre Washington y las autoridades mexicanas se han dinamizado notablemente durante las últimas semanas. La intención principal de ambas administraciones era agilizar los temas pendientes antes de la siguiente fase formal de conversaciones, la cual estaba inicialmente agendada para dar inicio el próximo 21 de septiembre, pero sufrió un diferimiento de una semana.
Tras los ajustes logísticos necesarios, se confirmó que la cuarta ronda de negociaciones se llevará a cabo los días 28 y 29 de septiembre en la ciudad de Washington, según la información dada a conocer por The Wall Street Journal.
Prioridades y sectores clave en la revisión del tratado
Durante la tercera ronda de negociaciones celebrada en el mes de julio, las delegaciones de ambos países informaron sobre progresos significativos en áreas estratégicas fundamentales, destacando los sectores de automóviles, acero y aluminio, agricultura, trabajo y seguridad económica.
Ante la urgencia por concretar un entendimiento antes de los comicios legislativos en la Unión Americana, los equipos negociadores han pisado el acelerador, impulsados por el interés de lograr un pacto bilateral que satisfaga a ambas partes. Fuentes consultadas por la agencia Reuters señalaron que este es el principal motor detrás de la reciente actividad diplomática.
Por su parte, la postura oficial del gobierno mexicano ha mantenido una línea firme en defensa de los intereses nacionales. Durante su conferencia del pasado 9 de septiembre, la presidenta Claudia Sheinbaum reiteró que México busca obtener mejores condiciones comerciales en las negociaciones con Estados Unidos, dejando claro que su administración no aceptará ningún acuerdo que vulnere la soberanía o la estabilidad económica del país. Respecto a la lista de 54 puntos planteados por Washington, la mandataria indicó que la gran mayoría ya ha sido atendida, aunque reconoció que aún persisten algunos asuntos en proceso de conciliación.


