Una renovación profunda en la gama de la SUV compacta
La estrategia comercial de Kia en territorio mexicano experimenta una transformación importante con el lanzamiento de su renovada apuesta para el segmento de utilitarias compactas. La firma surcoreana ha decidido reconfigurar la oferta mecánica de uno de sus modelos más populares, introduciendo una alternativa de inducción forzada que busca disputarle el protagonismo al bloque atmosférico tradicional.
La gama mantiene cinco acabados principales y opciones electrificadas, pero la llegada de un propulsor turbocargado de menor cilindrada genera nuevas dudas entre los consumidores al momento de elegir su próxima configuración ideal.
Versión de acceso y variante intermedia con toque deportivo
El escalón inicial de la familia está ocupado por la variante EX, la cual se mantiene fiel al bloque de 2.5 litros capaz de desarrollar 187 caballos de fuerza. Esta configuración se acopla a una caja automática de ocho marchas y ofrece un paquete tecnológico compuesto por un display central de 12.3 pulgadas, compatibilidad inalámbrica para teléfonos inteligentes, cargador por inducción y climatización de doble zona. Su etiqueta de lanzamiento se fija en los 647,900 pesos.
Por encima de esta opción se sitúa la variante SX, un nivel que sustituye a los antiguos paquetes de corte superior e introduce un motor de 1.5 litros turbo GDI. Este bloque eroga 197 caballos de fuerza y un par motor de 187 libras-pie. Más allá de la ganancia de potencia, este nivel incorpora elementos estéticos distintivos como la carrocería en doble tono con techo oscuro, además de comodidades superiores que elevan su costo hasta los 694,900 pesos.
Seguridad avanzada y el peldaño superior a gasolina
El aparatado de protección a los ocupantes recibe mejoras sustanciales en las versiones más equipadas. El nivel SX integra asistencias avanzadas a la conducción, tales como el sistema de evasión de colisión frontal con giro, el mantenimiento activo de trayectoria y el control crucero inteligente con función de arranque y parada automática.
En tanto, la versión X-Line con motorización de gasolina —que reemplaza a la anterior denominación tope de gama— eleva la apuesta estética con rines de 19 pulgadas y detalles exteriores en acabado negro brillante. En el habitáculo incorpora amenidades como butacas ventiladas con memoria, un sistema de sonido firmado por Harman Kardon de ocho bocinas y visualización periférica de 360 grados. Su valor comercial asciende a los 775,900 pesos.
Alternativas electrificadas para quienes priorizan el rendimiento
La marca no descuida las opciones amigables con el medio ambiente. Las variantes híbridas combinan un motor térmico de 1.6 litros turbo con un componente eléctrico, entregando de manera conjunta 231 caballos de fuerza y un torque de 258 libras-pie, con una eficiencia de combustible estimada en hasta 23.7 kilómetros por litro.
Dentro de este espectro electrificado, la opción EX Pack HEV se comercializa por 799,900 pesos, mientras que la variante X-Line HEV —la única de toda la alineación que se mantiene sin modificaciones para este ciclo comercial— se sitúa en los 894,200 pesos. Con estas cifras, la red de distribuidores en el país ya cuenta con disponibilidad inmediata para una familia de vehículos que promete intensificar la competencia en el mercado nacional.


