El titular del Banco Provincia, Juan Cuattromo, expresó duras críticas hacia la gestión macroeconómica del presidente Javier Milei, al señalarla como la causa principal detrás del fuerte incremento en los niveles de incumplimiento de pago que experimentan los hogares. El funcionario provincial sostuvo que la dificultad financiera de los ciudadanos responde de manera directa a la evolución negativa del empleo y los salarios reales bajo el actual esquema de administración nacional.
Durante una entrevista reciente, el dirigente económico alineado con el gobernador Axel Kicillof descartó que el salto en los incumplimientos constituya un efecto secundario inevitable de una mayor bancarización. Mientras la administración central vincula el fenómeno a una ampliación generalizada del acceso al crédito tras largos periodos de retracción, Cuattromo atribuyó el problema a la pérdida generalizada de poder adquisitivo de los sectores asalariados.
El impacto del programa oficial sobre los ingresos y la mora de las familias
“Si la gente no tiene ingresos para pagar, para sostener su poder de compra, y además puede perder el empleo o pasar a situaciones más precarias, es bastante natural que tengas un problema de mora. Está generado por la política económica”, advirtió el dirigente al frente de la entidad financiera fundada el 15 de enero de 1822.
Para fundamentar su postura, el funcionario contrastó la situación local con la de otras naciones de la región como Brasil, Chile y Uruguay, afirmando que no existen registros empíricos que demuestren que mercados con mayor penetración crediticia multipliquen exponencialmente sus índices de atraso en los pagos. En este sentido, remarcó que el hecho de que se haya quintuplicado el nivel de morosidad de las familias guarda una relación directa con el rumbo del plan implementado por la Casa Rosada.
Desde diciembre de 2023, las financiaciones al sector privado pasaron de representar un 4% del PBI hasta alcanzar la zona del 12,5% del producto. Sin embargo, este dinamismo se frenó abruptamente en el transcurso del primer semestre del año a raíz del fuerte apretón monetario desplegado por el equipo económico con el propósito de aplacar la volatilidad cambiaria y contener la suba de precios en la antesala electoral.
Como contrapartida, el índice de morosidad consolidada del sistema financiero trepó desde el 3,7% registrado en diciembre de 2023 hasta el 7,6% en junio de 2026. Al desagregar los números, el deterioro resulta aún más marcado en la cartera destinada a los hogares, que escaló del 2,8% al 12,8%, mientras que el segmento corporativo mostró una trayectoria dispar a lo largo del periodo analizado.
Dudas sobre la desaceleración del indicador y pedidos de asistencia estatal
El presidente de la institución bonaerense también cuestionó las lecturas optimistas en torno a la leve retracción que mostró el indicador de morosidad durante el mes de junio, lo cual interrumpió una racha de 19 meses de crecimiento ininterrumpido. A su entender, esta desaceleración no refleja una mejoría genuina en la capacidad de cancelación de los deudores, sino que responde a una modificación en los criterios de calificación de las entidades bancarias y a una gestión más agresiva de las carteras vencidas mediante refinanciaciones y castigos de balances.
Ante este escenario, Cuattromo reclamó una pronta participación activa del Estado para mitigar los efectos del endeudamiento masivo, aclarando que la iniciativa no persigue el rescate de los bancos, sino la implementación de marcos regulatorios y herramientas de asistencia que faciliten esquemas de refinanciación más amplios para los sectores afectados.
“Si existe un espacio normativo que nos permita ser todavía más agresivos, iríamos mucho más fuertes”, aseguró el directivo, al tiempo que detalló que su entidad ya concretó más de 100.000 operaciones de reestructuración y prevé alcanzar los ARS$450.000 millones refinanciados durante el presente ejercicio.
Cuestionamientos a las medidas crediticias y al rol del Banco Central
El referente financiero también evaluó las recientes determinaciones oficiales orientadas a reactivar los préstamos hipotecarios mediante la utilización de recursos del Fondo de Garantía de Sustentabilidad (FGS) de la ANSeS, así como la flexibilización normativa para que los bancos presten hasta un 15% de los depósitos en dólares a compañías que no generan divisas. Para Cuattromo, el uso de fondos públicos para impulsar créditos de largo plazo evidencia la existencia de una clara falla estructural en el mercado financiero que requiere intervención oficial.
En la misma línea, expuso fuertes reparos frente a la iniciativa oficial de modificar la Carta Orgánica del Banco Central. A su juicio, el proyecto legislativo prioriza de manera excluyente la estabilidad de precios sin ponderar los costos distributivos que impone una estrategia monetaria excesivamente restrictiva.
“Utilizar la política monetaria tiene consecuencias distributivas, no es neutral, no es una discusión técnica”, enfatizó, y añadió que la normativa vigente ya provee los instrumentos necesarios para resguardar el valor de la moneda sin cargar todo el peso del ajuste sobre los sectores asalariados ni suprimir los objetivos de estabilidad financiera del organismo rector.


